Theresa May y Donald Tusk
Theresa May y el presidente del Consejo de Europa Donald Tusk. EFE/EPA/Francisco Seco

Los líderes de la Unión Europea exigirán este jueves a la primera ministra británica, Theresa May, que consiga el visto bueno del Parlamento británico al acuerdo de divorcio de aquí al 29 de marzo si quiere obtener del bloque una prórroga que permita aplazar unos meses la salida de Reino Unido, con el objetivo de preparar la desconexión y evitar una ruptura a las bravas.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha dicho que ve "posible" que los líderes acepten conceder una prórroga corta, pero solo si previamente la Cámara de los Comunes aprueba las condiciones del divorcio fijadas en el Tratado de Retirada que los parlamentarios británicos han rechazado ya en dos ocasiones.

"A la luz de las consultas que he llevado a cabo los últimos días, creo que una prórroga corta sería posible, pero estaría condicionada al voto positivo de la Cámara de los Comunes sobre el acuerdo de salida", dijo Tusk en una breve declaración ante la prensa durante la que no aceptó preguntas, alegando que debía retomar con urgencia los contactos con las capitales para preparar la cumbre.

Así, el presidente del Consejo adelantó que los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea no tomarán una decisión definitiva en la cumbre de este jueves y viernes en Bruselas, cuando estarán a solo una semana de la fecha formal del Brexit, aunque podrían dar una señal de apoyo a su recomendación.

"Incluso cuando la esperanza de un éxito final pueda parecer frágil, incluso ilusoria, y aunque la fatiga del Brexit sea cada vez más visible y justificada, no podemos dejar de buscar una solución positiva hasta el último momento", dijo Tusk, para subrayar después que en cualquier caso este empeño no pasará por reabrir el acuerdo de salida.

Si el Parlamento británico somete a una tercera votación el acuerdo de salida en los próximos días y el resultado permite su ratificación, Tusk sostiene que la UE podría formalizar la prórroga bajo el procedimiento escrito que evitaría celebrar una segunda cumbre de líderes en los próximos días.

Aunque no contempla convocar una cumbre extraordinaria para tal fin, Tusk aseguró que no dudará en pedir a los mandatarios que acudan de nuevo a Bruselas la semana próxima si fuera necesario.

Tusk respondió así a la carta formal que envió horas antes la primera ministra británica para solicitar a los 27 retrasar el Brexit del 29 de marzo al 30 de junio y pedir al bloque que confirme lo pactado con Juncker a mediados de mes para dar mayores garantías legales sobre el uso de la salvaguarda irlandesa.

La carta de May llegó a Bruselas sobre la campana, apenas 24 horas de que arranque la cita de líderes, lo que ha creado cierto malestar en varias capitales, que critican que la reunión vaya a celebrarse sin apenas tiempo para haber analizado y discutido la petición británica, toda vez que la petición no incluye la opción de una prórroga larga, como sí apuntó la semana pasada la 'premier'.

En cualquier caso, las opciones para un aplazamiento mayor, de hasta dos años, es una hipótesis para la que los estados miembro han avisado ya de que pedirían una motivación detallada, con un razonamiento claro respecto al objetivo y calendario que se persigue.

"En ningún caso aceptaremos una prórroga a ciegas", avisó el martes una alta fuente diplomática europea, preguntada por las opciones de un aplazamiento mayor, mientras que otro diplomático avisó de que ni la prórroga corta "está dada" y cualquier opción para May tendrá condiciones.

El propio jefe negociador de la UE para el Brexit, Michel Barnier, recalcó el martes que toda prórroga larga deberá estar motivada por "algo nuevo, por un proceso político nuevo", en alusión, sin nombrarlo, a una crisis de Gobierno que llevara a nuevas elecciones británicas o a la convocatoria de un segundo referéndum.

May lamenta pedir la prórroga

En unas declaraciones formuladas a última hora del miércoles, la propia May ha afirmado que "lamenta" su decisión de pedir una prórroga para la fecha del Brexit y ha reclamado a los parlamentarios que respalden el acuerdo, antes de adelantar que no habrá nuevos aplazamientos de la fecha de salida del bloque regional.

"Este aplazamiento es un motivo de gran pesar personal para mí, y en esto soy totalmente segura: ustedes, la población, han tenido suficiente. Están cansados de las luchas, de los juegos políticos", ha recalcado.

Así, ha subrayado que la población "está cansada de parlamentarios que no hablan de otra cosa que no sea el Brexit" y "quiere que esta etapa del proceso del Brexit termine". "Estoy de acuerdo. Estoy de su lado. Es momento de que los parlamentarios decidan", ha señalado.

"He escrito a Tusk para pedir una breve extensión del artículo 50 hasta el 30 de junio para dar tiempo a los parlamentarios para tomar una decisión final", ha señalado, antes de defender nuevamente el acuerdo pactado con Bruselas.

En este sentido, ha criticado que "hasta ahora el Parlamento ha hecho todo lo posible para evitar tomar una decisión" y que "moción tras moción y enmienda tras enmienda, se han presentado sin que el Parlamento decida qué quiere".

"Espero fervientemente que los parlamentarios encontrarán un camino para respaldar el acuerdo que negocié con la UE", ha dicho May, quien ha reiterado que "es el mejor acuerdo negociable".

"Seguiré trabajando noche y día para seguir intentando lograr apoyos a este acuerdo", ha manifestado, al tiempo que ha adelantado que "no está preparada para aplazar el Brexit más allá del 30 de junio".

Calendario por decidir

El presidente del Consejo avisó en su respuesta de que la duración de la prórroga es algo que sigue abierto y sobre lo que deberán reflexionar y discutir los líderes europeos, por los "problemas de naturaleza legal y política" que pudiera tener el calendario fijado.

Aunque May ha apuntado el 30 de junio como fecha deseable para la prórroga, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, habló por teléfono con la 'premier' para "alertarla formalmente" de que esa fecha la obligaría a convocar elecciones europeas en Reino Unido, ya que los europeos están llamados a elegir en las urnas la composición del nuevo Parlamento Europeo entre el 23 y el 26 de mayo.

Por eso, Bruselas sostiene que el plazo máximo para una prórroga corta debería ser la celebración de elecciones y no alargarse hasta junio, si bien fuentes diplomáticas matizan que los servicios jurídicos del Consejo no ven problemas en la fecha propuesta por May.

Para lo que sí ve Tusk margen de decisión en la cita de este jueves es para responder a la segunda petición de la carta de May, para que los 27 adopten el pacto que negoció en Estrasburgo con Juncker el pasado 12 de marzo para dotar de mayor claridad legal las garantías de que la salvaguarda irlandesa es un mecanismo de último recurso.

"Creo que esto es posible y en mi opinión no crea riesgos, en especial si se trata de ayudar al proceso de ratificación en Reino Unido", expresó el presidente del Consejo.

"Hemos actuado con paciencia y buena voluntad ante muchos giros de los acontecimientos y estoy seguro de que tampoco ahora nos faltará la misma paciencia y buena voluntad, en este momento crítico del proceso", concluyó.