Rodolfo Chikilicuatre
Rodolfo Chikilicuatre es un personaje un tanto surrealista interpretado por David Fernández. TVE

Rodolfo Chikilicuatre y su canción "Baila el Chikichiki" nos representarán el próximo 24 de mayo en el Festival de Eurovisión que se celebrará en Belgrado. A pesar de que el lema de este año, "Salvemos Eurovisión", pretendía con mucho optimismo cambiar el triste destino que vive España desde hace 40 años dentro del certamen, algunos ya vaticinan que nuestro candidato va a terminar de hundirnos definitivamente.

Chikilicuatre es un vengador"

De hecho, El País publica hoy que la canción elegida para representarnos en Eurovisión está "concebida para resumir lo más mugriento de la música mal llamada popular". No obstante, el rotativo de Prisa considera que "el esperpéntico baile del Chikilicuatre está aproximadamente al nivel de las torturantes melopeas que ha llevado España a Eurovisión en los últimos 20 años".

En el diario ven a Chikilicuatre como un vengador. "Si con canciones azucaradas, jolgorio flamenco no conseguimos ganar, facturemos a Chikilicuatre; así sabrán lo que pensamos de Eurovisión y contribuimos a dinamitar un festival deplorable", concluye El País.

Por su parte, el diario El Mundo no arremete tanto contra el certamen en sí sino contra TVE, asegurando que supone "una irresponsabilidad y una tomadura de pelo que una televisión pública permita que España se asocie en Europa al Chilikicuatre". Por este motivo, en el rotativo exigen incluso que el presidente del ente, Luis Fernández, "dé explicaciones ante la comisión de control parlamentaria" por perjudicar la imagen de España. "Es evidente que se trata de una gracieta y ha cumplido su papel de ironizar sobre la gansada friki en que se ha convertido el festival", según publica hoy El Mundo.

Un estrafalario personaje

Parece que el personaje al que da vida David Fernández, actor del programa de Buenafuente, no parece caer bien en el periódico de Pedro J. Ramírez donde se le dedica toda una ristra de lindeces en su editorial. "Un estrafalario personaje al que da vida un actor- que no canta, por más que dé el cante- que se ha propuesto ridiculizar el festival y, de paso, abochornarnos a todos en una cita televisiva que siguen 300 millones de personas", reza el editorial. La polémica está servida.