La Unión Europea ha anunciado este miércoles la imposición de una multa a Google de 1.490 millones de euros por abusar de su posición de dominio en el mercado de la publicidad online a través de su servicio AdSense for Search. Es el 1,29 % de la facturación de Google en 2018, teniendo en cuenta "la duración y gravedad de la infracción".

"Ha abusado de su posición dominante del mercado imponiendo cláusulas restrictivas en los contratos con webs de de terceros, por lo que impedía así que sus rivales colocasen sus propios anuncios relacionado con búsquedas en estos sitios. Esto es ilegal bajo las normas antimonopolio de la UE", ha explicado la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, en una rueda de prensa.

Vestager añadió que el comportamiento irregular duró diez años, de 2006 a 2016, durante los cuales la empresa estadounidense "negó a otras empresas la posibilidad de competir sobre los méritos e innovar".

Según Vestager, "no había razón para que Google incluyera esas cláusulas restrictivas excepto para mantener fuera a sus competidores", lo que en última instancia hizo que los consumidores acabaran pagando "precios más altos". Desde 2006, Google incluyó cláusulas de exclusividad en sus contratos, de manera que se prohibía a las webs situar ningún anuncio de búsqueda de competidores en sus páginas de resultados de búsquedas.

También que, desde marzo de 2009, Google empezó gradualmente a reemplazar esas cláusulas de exclusividad con otras llamadas de emplazamiento "premium", que requerían a las páginas web reservar los espacios más rentables en sus resultados de búsquedas para los anuncios de Google y exigían un mínimo de éstos. Como resultado, los competidores no podían acceder a esos puestos preferentes para situar sus propios anuncios.

Por último, la CE encontró que, desde 2009, también incluía cláusulas que pedían a las webs una aprobación por escrito de Google antes de hacer ningún cambio en la manera en que se mostraba cualquier anuncio de un rival, lo que implicaba que el gigante de Mountain View pudiera "controlar cuán atractivos" eran los anuncios de la competencia para clicar en ellos. La Comisión precisó asimismo que, entonces, la compañía introdujo una estrategia de "exclusividad relajada" a fin de reservar para sus propios anuncios de búsquedas las posiciones más valiosas y para controlar el rendimiento de los anuncios de sus competidores.

Tres sanciones de casi 8.300 millones en total

Esta sanción, la tercera y menos cuantiosa que inflige Bruselas al gigante tecnológico en menos de dos años por incumplir normas comunitarias antimonopolio. Junto a las dos anteriores, las sanciones a la compañía estadounidense ascienden a 8.257 millones de euros

La Comisión ya le impuso en 2008 la sanción más alta de su historia, 4.343 millones de euros, por violación de las leyes antimonopolio al considerar que el gigante tecnológico ha ejercido abuso de posición dominante con su sistema operativo Android. Estas sanciones se suman a una tercera multa de 2.424 millones de euros que el Ejecutivo comunitario impuso en junio de 2017 por favorecer a su servicio de comparación de compras en su motor de búsqueda.

"En los próximos meses haremos más actualizaciones para dar más visibilidad a los rivales en Europa", indicó el vicepresidente sénior de Google para Asuntos Globales, Kent Walker, en un comunicado tras conocer el dictamen de la UE. Walker insistió en que "siempre hemos estado de acuerdo en que unos mercados sanos y pujantes interesan a todo el mundo". "Ya hemos realizado una amplia gama de cambios en nuestros productos para abordar las inquietudes de la Comisión", recordó, al tiempo que abrió la puerta a más modificaciones en los "próximos meses".