Para la multinacional, este borrador "no aporta la solución que la industria del aluminio primario necesaria en España para su sostenibilidad", ya que mantendría un "significativo diferencial" en el coste de energía respecto a los demás países competidores.

Además, Alcoa considera que las medidas planteadas por el Gobierno son "inciertas", porque no ofrecen una garantía sobre la aplicación efectiva de la compensación de costes indirectos de dióxido de carbono (CO2).

Por todo ello, la compañía admite que, si las medidas se limitan a lo que recoge el borrador del Estatuto de Consumidores Electrointensivos, la viabilidad de su planta de aluminio en San Ciprián (Lugo), la única que está exenta del ERE que ha aplicado a sus fábricas de Asturias y La Coruña, también estaría en riesgo.

DIFICULTA LA BÚSQUEDA DE UN INVERSOR

Respecto a estas dos plantas, cuyo procedimiento de despidos está a la espera de la búsqueda de un nuevo inversor que se pueda hacer cargo de ellas antes del próximo mes de julio, Alcoa alega que las nuevas medidas incluidas en el borrador también amenazan con truncar el interés de posibles compradores.

En su opinión, las medidas propuestas por el Gobierno "no solo dificultarán la venta de las operaciones de aluminio en Avilés y La Coruña, sino que pondrán en riesgo la viabilidad de la planta de aluminio de San Ciprián".

Por esta razón, la compañía ya ha avanzado que presentará las oportunas alegaciones al borrador en la búsqueda de un marco energético "que garantice costes competitivos y certidumbre, en línea con los países del entorno".

Alcoa espera que el Gobierno "tenga margen" y el texto final del Estatuto "aporte la solución que la industria del aluminio primario en España necesita", informaron a Europa Press en fuentes de la empresa.

MÁS DEL 30% DEL PIB DE LUGO

La entidad propietaria del complejo industrial de San Ciprián es Alúmina Española, que está participada por Alcoa Inespal (60%) y por Westminer Acquisition (40%), filial de Alúmina, empresa cotizada en la bolsa de Australia.

Su actividad consiste en la producción de alúmina a partir del proceso productivo que permite extraerla de la bauxita, con una capacidad de producción de 1,5 millones de toneladas al año que se destina a la producción de aluminio en las plantas de Alcoa en Europa y a clientes de todo el continente para aplicaciones no metalúrgicas.

Su plantilla cuenta con 511 empleados. El mineral de bauxita llega al puerto de San Ciprián en barcos procedentes principalmente de Guinea Conakry, donde están algunas de las minas de Alcoa que suministran el mineral a las plantas de alúmina en distintas partes del mundo.

Por su parte, la planta de aluminio, propiedad 100% de Alcoa, tiene una capacidad de producción de 250.000 toneladas de aluminio primario que se obtiene mediante el proceso de electrolisis a partir de la alúmina. Los formatos de fabricación son lingotes, placas y tochos, que se destinan a aplicaciones para los sectores de transporte, construcción, envase, electrónica, industrial y decoración, entre otros.

Alcoa San Ciprián aporta empleo fijo y de manera directa a unos 1.100 trabajadores y a 500 que forman parte de empresas auxiliares. El impacto económico de la actividad industrial del complejo de Alcoa y la economía que se genera en su entorno se estima representa más del 30% del PIB de la provincia de Lugo.

La planta registró el pasado pérdidas de 48 millones de euros y la evolución en lo que va de ejercicio hace prever que los 'número rojos' aumentarán este año, según informaron a Europa Press en fuentes de la compañía.

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