FAPA ha manifestado en un comunicado que entiende y respeta que la Junta de Personal Docente "exija negociar sus condiciones laborales" dentro de la Mesa Sectorial de Educación, "y así debe de ser", pero, en opinión de la federación, la "base fundamental" del calendario escolar es establecer el mismo para el alumnado, por lo que, a su juicio, "no es en el marco de la Mesa Sectorial donde se debe de negociar en la parte que al alumnado respecta".

En este sentido, se ha remitido al Estatuto Básico del Empleado Público, que establece que "quedan excluidas de la obligatoriedad de la negociación: la regulación del ejercicio de los derechos de los ciudadanos y de los usuarios de los servicios públicos" y, para FAPA, "es evidente que el calendario escolar tiene como finalidad fijar el funcionamiento de un servicio público".

También apunta que la Constitución Española reconoce que "los ciudadanos tienen derecho a participar en los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes" y el que "los poderes públicos garantizan el derecho de todos a la educación, mediante una

programación general de la enseñanza, con participación efectiva de todos los sectores afectados".

Igualmente alude al Acuerdo por la Educación para Cantabria aprobado de forma unánime por el Consejo Escolar de Cantabria (CEC), que recoge entre sus medidas que "el calendario escolar deberá ser acordado con la comunidad educativa".

Este acuerdo del citado órgano consultivo, que fue alcanzado en mayo de 2017 y aprobado por el Parlamento de Cantabria en mayo de 2018, fue, según FAPA, nuevamente aprobado la semana pasada por la unanimidad del pleno del CEC como documento a aportar a la Consejería de Educación como propuestas de mejora para el sistema educativo, "por lo que parece obvio que esta negociación está avalada por toda la comunidad educativa".

"Lo contrario sería poner en cuestión un acuerdo que ya se logró alcanzar en base a cesiones realizadas por todas las partes", ha advertido.

Sin embargo, las organizaciones asistentes a la convocatoria del lunes realizada por la Consejería de Educación (FAPA, la federación de padres de la concertada CONCAPA y sindicatos de los centros concertados), la segunda que se realizaba, tuvieron, según FAPA, que "contemplar la desidia mostrada por el consejero, cuya única preocupación parece ser cumplir el expediente con la resolución aprobada en el Parlamento de Cantabria para la creación de esta mesa, llegando al punto de ser cuestionado sobre si nos estaba haciendo perder el tiempo".

"Ni siquiera se molestó en presentar una propuesta que al salir de la reunión descubrimos que ya andaba circulando" sobre el calendario escolar.

Por todo ello, han exigido a Fernández Mañanes que, "de una vez por todas, se comprometa no ya con cumplir una resolución unánime del Parlamento, sino con consolidar esta negociación como única forma de resolver una cuestión que lleva tres años generando problemas y disputas en la comunidad educativa".

FAPA Cantabria ha mostrado su plena disposición a poner en marcha esta negociación, y entiende que es "responsabilidad" del consejero de Educación darla "plena validez" y apostar por el acuerdo que se alcance en ella.

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