Médicos en una operación.
Médicos en una operación.  JUNTA DE ANDALUCÍA

La familia de la niña de Cabrera d'Anoia muerta en una operación en una clínica privada de Barcelona ha presentado un recurso a la decisión de la magistrada de archivar el caso. Argumenta que no se realizaron las pruebas toxicológicas que permitan descartar la negligencia médica.

Es la segunda vez que la familia recurre la decisión de la titular del juzgado de instrucción 15 de Barcelona. El caso ya había sido archivado en mayo de 2017, pero la Audiencia de Barcelona obligó a reabrirlo.

La familia avanza que, si la magistrada no admite el recurso al archivo, volverán a llevar el caso a la Audiencia.

Los hechos tuvieron lugar en 2015. A Claudia, de once años, le tenían que hacer una pequeña intervención quirúrgica para retirarle unas tizas que le habían colocado unos meses antes a raíz de una operación de alargamiento de tibias y los médicos querían aprovecharlo para practicarle una tenotomia.

Murió por un paro cardiaco después de suministrarle la anestesia general. La familia presentó una denuncia contra el equipo médico de la clínica porque considera que hubo negligencias en el procedimiento que siguieron.

El caso fue archivado por la titular del juzgado de instrucción 15 de Barcelona, en mayo de 2017, pero la Audiencia Provincial de Barcelona estimó el recurso interpuesto por la familia y reabrió el caso. Ahora, de nuevo, la juez lo ha archivado apuntando que las nuevas diligencias practicadas "no hacen variar" las conclusiones y asegura que no existen "elementos racionales suficientes de la comisión del delito de homicidio por imprudencia profesional" del equipo médico.

Ante la decisión, la familia ha presentado un nuevo recurso al sobreseimiento de la juez. En él reiteran que no se han practicado las diligencias que la Audiencia, al dictaminar que se reabriera la causa, expuso que eran necesarias, por lo que exigen que se reabra el caso.

Por un lado, denuncian que a pesar de que el tribunal dijo que había que determinar "si los medicamentos y las dosis suministradas durante la anestesia fueron los correctos", no se ha aportado ninguna nueva prueba al respeto.

Denuncian que a pesar de que los informes forenses indican que la niña murió por un choque provocado por los medicamentos, no se le practicó ningún informe toxicológico para verificar si se habían suministrado las dosis correctas. En este sentido, apuntan al hecho de que, como la anterior vez, la magistrada ha tenido solo en cuenta el testigo del anestesista, investigado también en la causa, ante la inexistencia de un informe toxicológico.

La resolución de la Audiencia también decía que había que determinar si la intubación practicada fue la correcta, un hecho sobre el cual, añaden en el escrito, la magistrada no se ha pronunciado en su resolución. A la menor le pusieron una mascarilla laríngea y, según la acusación, si se hubiera optado por la intubación orotraqueal, se habría facilitado la reanimación.

Una vez presentado el recurso, la magistrada tendrá que dictaminar si mantiene el archivo o no. La familia, sin embargo, ya avanza que, si no da marcha atrás, llevará nuevamente el caso a la Audiencia de Barcelona.

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