El Departamento de Migraciones de UGT-Aragón ha resaltado, a través de un informe, que el 20 por ciento de las personas extranjeras que trabajan en esta comunidad autónoma, lo hace como empleado doméstico o peón agrícola, actividades donde son más frecuentes las condiciones precarias, los abusos y la explotación laboral. En los sectores del comercio, la hostelería, la ganadería y el trabajo autónomo también existe una mayor presencia de extranjeros.

Estos datos han sido puestos de manifiesto en el informe, 'Abusos laborales: atrapados en la precariedad', que la organización ha realizado en el marco del 'Día internacional contra el racismo y la xenofobia', que tendrá lugar el próximo jueves, 21 de marzo. El sindicado ha informado que para ese día se ha convocado una manifestación.

La secretaría de Formación y Empleo de UGT Aragón, Pura Huerta y el responsable del Departamento de Migraciones de UGT- Aragón, Antonio Ranera, han presentado el documento en rueda de prensa este lunes, 18 de marzo, en el Centro de Formación 'Arsenio Jimeno'.

Huerta ha señalado que "aunque, en general, exista una situación de precariedad laboral en Aragón, la de los inmigrantes todavía es más precaria". Por su parte, Ranera ha considerado que debido a las condiciones de trabajo de los sectores laborales en los que se insertan y las remuneraciones que obtienen, les resulta difícil emprender un nuevo itinerario sociolaboral.

Según el citado informe, la población extranjera en Aragón representaba el 12,2 por ciento del conjunto de los afiliados a la Seguridad Social en enero de 2019. Casi el 20 por ciento de estas personas, estaban dadas de alta en el Régimen Especial de Empleadas de Hogar o en el Régimen Especial Agrario.

Ranera ha señalado que el empleo doméstico en Aragón "tiene rostro de mujer y sobrerepresentación de personas extranjeras". El 91,7 por ciento de las personas que trabajan en este sector son mujeres, y más de la mitad, un 55 por ciento, son extranjeras, repartidas de manera equivalente entre procedentes de la Unión Europea y del resto del mundo.

"Destaca la fuerte presencia de trabajadoras procedentes de Nicaragua, seguidas de las de Honduras y República Dominicana. Dentro de los países de la Unión Europea sobresalen las trabajadoras rumanas", ha puntualizado el responsable del Departamento de Migraciones de UGT-Aragón.

El empleo doméstico es la ocupación más numerosa en concesión de autorizaciones de trabajo y residencia en Aragón. Así, Ranera ha puntualizado que "de cada 10 autorizaciones que se otorgan, 4 se hacen a través de la oferta de empleo doméstico". Esta ocupación se ha convertido en un espacio de refugio de subsistencia para mujeres extranjeras en situación administrativa irregular.

Una de las características del sector, es que "tendemos a mezclar cuidados de personas dependientes con empleo doméstico", ha subrayado Ranera. Las trabajadoras del hogar se ven obligadas a realizar múltiples tareas en relación al cuidado de personas, para las cuales carecen de la preparación adecuada y no cuentan con los medios materiales para ejercerlas.

Otro de los aspectos a tener en cuenta, es que quienes contratan a personas para llevar acabo tareas relacionadas con el trabajo doméstico o el cuidado a personas en hogares, son a su vez trabajadores que han sufrido igualmente las consecuencias de la crisis económica. Ranera ha señalado que "el gasto medio por hogar en salario y seguridad social en trabajo doméstico en España ha descendido un 21 por ciento".

La diferencia de salario del personal doméstico respecto al salario medio total es del 40 por ciento. Además de ello, el Sistema Especial de Empleados de Hogar tiene la pensión por jubilación más baja del Sistema de la Seguridad Social. Tampoco tienen cotización y protección por desempleo, y no están incluidas en la ley que regula la prevención en riesgos laborales.

La economía sumergida está presente en este sector económico, al igual que el empleo a tiempo parcial no deseado o la menor cotización de las horas realmente trabajadas. El fenómeno de la trabajadora interna está igualmente extendido, con jornadas extenuantes y disponiendo de medio día a la semana de descanso semanal. "Aceptan cualquier tipo de condición laboral para poder obtener una autorización de trabajo", ha relatado Antonio Ranera.

Su situación, conforme indica el informe, les convierte en mano de obra susceptible de todo tipo de abusos y explotación laboral como son los pagos en especie, la presión recibida para que se hagan cargo de parte o la totalidad de la cotización a la Seguridad Social que corresponde a la parte empleadora, las amenazas con denuncias ante la policía de su situación irregular, o cómo les puede afectar la pérdida del trabajo a la renovación de sus autorizaciones de residencia.

En cuanto a los trabajadores afiliados al Sistema Especial Agrario, el informe ha revelado que 8 de cada 10 son de nacionalidad extranjera. Ranera ha puntualizado que "el peón agrícola tiene rostro de varón", puesto que tres de cada cuatro afiliados son hombres, sin embargo, ha resaltado que "en época de campaña las mujeres representan el 25 por ciento".

Las mujeres, además de ser menos contratadas, tienen contratos de menor duración (11 días de media), lo que repercute en su salario y en sus prestaciones por desempleo. Respecto a su procedencia, tres de cada cuatro provienen de países de la Unión Europea, sobre todo, de Rumanía.

"Los peones agrarios son la segunda ocupación más numerosa donde se conceden autorizaciones de trabajo en Aragón", ha declarado Ranera. De esto modo, ha permitido la regularización de personas extranjeras no comunitarias que se encontraban en situación de irregularidad administrativa en España.

"El trabajo en el sector agrario es un espacio refugio de subsistencia para personas extranjeras en situación administrativa irregular". En este sentido, ha añadido Ranera que "se dan casos de explotación y en menor medida de trata laboral".

Entre los problemas que sufren los empleados de este sector, están los bajos salarios, la dureza de la actividad laboral, los pagos por debajo de convenio, la no declaración de jornadas reales trabajadas, la ausencia de pagos de horas extras, y en menor medida la presencia de intermediarios, trabajar sin contratación y la falta de alojamiento digno y apoyos sociolaborales.

Los sectores del comercio, la hostelería, el trabajo autónomo y la ganadería, también cuentan con una mayor presencia de trabajadores extranjeros, y están caracterizados por una mayor temporalidad y precariedad.

Para la dignificación de estas actividades laborales, UGT-Aragón ha propuesto, que se intensifique y mejore la actuación de la Inspección de Trabajo. En esa línea, Antonio Ranera ha pedido que el Gobierno ratifique el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo, para que las inspecciones de trabajo puedan entrar a los domicilios.

Además, en el caso del empleo doméstico, el informe ha sugerido la creación de mesas de trabajo específicas entre sindicatos y la Administración para separar los cuidados de personas dependientes de este sector.

En el sector agrícola, UGT-Aragón ha considerado que es necesario fomentar una gestión apropiada de la campaña agrícola a través del trabajo en red de todos los sectores implicados, que garantice los derechos de las personas que trabajen como temporeras.

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