Trapero
Josep Lluís Trapero, a su llegada al juicio del procés, el pasado jueves 14 de marzo. EFE

El plan trazado por los Mossos d'Esquadra para detener al Govern catalán tras la declaración unilateral de independencia adjudicaba a cada uno de los comisarios del cuerpo el arresto de un miembro del ejecutivo, y mantenía en alerta un helicóptero por si se tenía que evacuar a alguno de ellos.

El diario La Vanguardia, que cita fuentes de personas al corriente del operativo, publica este sábado detalles de ese plan, cuya existencia ha desvelado esta semana el mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero, durante su declaración como testigo en el juicio del 'procés' en el Supremo.

El operativo se acabó de diseñar el 25 de octubre, dos días antes de la votación en el Parlament de la declaración unilateral de independencia, durante una de las reuniones casi permanentes que mantenía Trapero con los altos mandos de los Mossos en la sede central del cuerpo en Sabadell (Barcelona).

A esas reuniones asistían los comisarios principales, Joan Carles Molinero y Ferran López, y los comisarios Xavier Gámez y Emilio Quevedo, y, en ocasiones, el comisario de información, Manel Castellví, y el de investigación judicial, Rafel Comes.

Según informa La Vanguardia, el plan preveía que los comisarios Molinero y López serían los encargados de detener al entonces presidente Carles Puigdemont, mientras que del arresto del vicepresidente, Oriol Junqueras, se iban a encargar Quevedo y el intendente Amadeu Domingo.

La detención de cada uno de los consellers iba a correr a cargo de un comisario y de un intendente, la mayoría de los cuales desconocían la existencia del plan, que quedó plasmado en un papel y del que solo tenía conocimiento la cúpula de los Mossos que asistía a las reuniones de Sabadell.

A disposición de la autoridad judicial

El mismo día 25, Trapero llamó al presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), Jesús Barrientos, y al fiscal superior, José María Romero de Tejada, para poner al cuerpo de los Mossos a disposición de la autoridad judicial ante los acontecimientos que pudieran suceder los días siguientes y para anunciarle que la policía catalana tenía capacidad para proceder a la detención del Govern, si era requerida judicialmente para ello.

Tras esas llamadas, Trapero envió sendos escritos al TSJC y al fiscal para dejar por escrito la posición de los Mossos.

La Vanguardia explica que el mayor de los Mossos d'Esquadra informó del operativo y de sus detalles el pasado mes de febrero, en su tercera declaración en la Audiencia Nacional, donde está acusado de rebelión, aunque este hecho no había trascendido hasta esta semana.

El plan dejaba a Trapero al margen de las detenciones y adjudicaba la coordinación de la operación al comisario Rafel Comes, entonces al frente de la comisaría general de investigación.

El operativo preveía reservar un helicóptero de los Mossos durante los días 27 y 28 de octubre y a sus pilotos en estado de alerta por si, en caso de hacerse efectivas las detenciones, era necesario evacuar a alguno de los miembros del Govern, de mantenerse las concentraciones independentistas a las puertas del Parlament.

Trapero envió el día 27 a un inspector de los Mossos al despacho del presidente del TSJC por si trasladaba a los mandos del cuerpo cualquier orden que Barrientos les quisiera hacer llegar, pero el inspector estuvo en la sede del TSJC hasta bien entrada la noche y no recibió ningún requerimiento.

Consulta aquí más noticias de Barcelona.