Ataque terrorista en Nueva Zelanda
Arma supuestamente empleada en el ataque terrorista en Nueva Zelanda. TWITTER.COM/BRENTONTARRANT

Uno de los presuntos autores del ataque terrorista este viernes a dos mezquitas en Chrischurch (Nueva Zelanda), en los que han sido asesinadas 49 personas, ha sido identificado por los medios locales como Brenton Tarrant.

Se trataría de un supremacista blanco de 28 años y de origen australiano. Bajo este mismo nombre y poco antes del atentado, publicó en redes sociales un manifiesto de 37 páginas y varias fotos de sus armas y municiones.

Los perfiles han sido borrados, aunque las imágenes aún son visibles en los buscadores. Las fotografías de los cargadores de su arma semiautomática, repletos de nombres y frases, se han hecho inmediatamente virales en la red.

Entre los nombres visibles en el cargador y el arma del terrorista aparece el del español Josué Estébanez, militar neonazi condenado en 2009 a 26 años de prisión por el asesinato dos años antes del joven antifascista Carlos Palomino en Madrid.



También se puede leer "pelayu", que algunos medios han asociado a Pelayo, primer rey de Asturias. Otra de las figuras históricas es Charles Martel, militar francés que también se enfrentó a los musulmanes.

También se leen los nombres de Luca Traini, ultraderechista que en 2018 disparó con una pistola semiautomática a seis personas negras por su color de piel en Italia, y de Alexandre Bissonnette (29), condenado a 40 años de prisión por matar un año antes a seis personas en una mezquita de Quebec.

El comisionado de la Policía neozelandesa, Mike Bush, se negó a identificar al atacante, al limitarse a decir que "tiene casi treinta años y comparecerá ante los tribunales mañana" para responder a cargos por asesinato por cada una de las víctimas.

Las autoridades no han dado información sobre el tiroteo en Linwood e incluso Bush, al ser preguntado si una persona es responsable de los dos ataques, se limitó a decir: "una persona ha sido acusada y no sería apropiado dar detalles ahora".

Lo que sí se ha confirmado es la detención de cuatro personas armadas, tres de ellas presuntamente vinculadas al ataque, que incluye al australiano, y otra que fue puesta en libertad. Ninguna de estas personas estaba en la lista de sospechosos de Nueva Zelanda.