Fernando Grande-Marlaska
Fernando Grande-Marlaska, en una fotografía de archivo. Eduardo Parra - Europa Press

El Ministerio del Interior pondrá en marcha el 1 de abril un plan especial de ciberseguridad para garantizar que las infraestructuras que afectan a las elecciones generales del 28 de abril no sufran ningún ataque ni que se produzcan campañas de "desinformación" que puedan alterar los comicios. 

Se trata de un "Dispositivo Extraordinario de Ciberseguridad" (DEC), según detalla una instrucción remitida el pasado miércoles por la Secretaría de Estado de Seguridad a los Gobiernos autonómicos con competencia en seguridad ciudadana (Cataluña, País Vasco y Navarra), todos los delegados del Gobierno, los directores de la Policía Nacional y Guardia Civil, así como los responsables de otros organismos de Interior como el CITCO. 

La instrucción, que adelantó El País, detalla que el objetivo es "implantar una serie de medidas preventivas, reactivas y de coordinación en el ámbito de la ciberseguridad, destinadas a garantizar el libre ejercicio de los derechos y libertades en el marco de los procesos electorales". 

El plan se refiere por el momento exclusivamente a las elecciones generales y contará con tres fases: la de "precampaña", del 1 hasta el día 11 abril, la de "alerta", que comprende las fechas de campaña electoral (del 12 al 26 de abril) y la "operativa", con los actos de campaña y la jornadas de reflexión y votación.

Interior establece como áreas de actuación para las fuerzas y cuerpos de seguridad la "vigilancia y protección de infraestructuras estratégicas y críticas cuya perturbación, ataque o destrucción pudiera afectar al normal funcionamiento del proceso electoral".

El dispositivo incluye asimismo un plan de "inteligencia" que entrará en vigor en la fase de campaña. Los cuerpos de seguridad, el Centro para la Protección de Infraestructuras Críticas (CNPIC) y el CITCO remitirán a la secretaría de Estado sendos informes sobre la valoración de la amenaza.

A partir de esa fecha, el 12 de abril, se mantendrá activado un plan permanente de información con actualizaciones semanales que no solo abordará el riesgo de ciberataques, sino también la amenaza de terrorismo yihadista y de otra naturaleza o los derivados de una "posible conflictividad social".

La instrucción también detalla que todo incidente en seguridad en redes y sistemas de información será clasificado según su peligrosidad en los niveles de alto, muy alto o crítico y que las tareas de vigilancia se realizará sobre fuentes abiertas (redes sociales, aplicaciones de mensajería, foros y web) y así como en la denominada "internet profunda".