Maqueta del plan parcial para construir pisos y un hospital en la antigua prisión.
Maqueta del plan parcial para construir pisos y un hospital en la antigua prisión. AYUNTAMIENTO DE MADRID

Una década después de las últimas manifestaciones, los vecinos del sureste de la capital retoman este fin de semana una de las mayores reivindicaciones urbanísticas de la Comunidad de Madrid: la construcción de un hospital en el solar de la cárcel de Carabanchel, aquella curiosidad de la arquitectura penitenciaria de ominoso recuerdo hecha escombro en 2008.

Esta reclamación, que nació tras el cierre de la prisión, llevaba años congelada. "Durante la crisis, en el movimiento vecinal pensamos que salir a la calle a exigirlo era gritar en el vacío porque no iba a haber ninguna respuesta. Ahora que dicen que se ha superado, ya no hay excusas", plantea a 20MINUTOS.ES Pedro Casas, portavoz de la Asociación Vecinal de Carabanchel Alto.

Un plan antes del crac

El franquismo levantó este gigantesco penal justo después de la guerra. Lo hizo por sectores, entre 1940 y 1944, y allí congregó durante 30 años a miles de presos políticos, líderes sociales, homosexuales, artistas o delincuentes comunes. Clausurado en 1998, fue okupado, arruinado y finalmente demolido diez años después pese a su relativo valor patrimonial. Desde entonces, la reurbanización sigue pendiente. Casas recuerda hoy la propuesta "firme" con la que, en 2007, Esperanza Aguirre se presentó a las elecciones. Su idea, plasmada en un plan parcial de reforma, pasaba por construir, además del centro médico, medio millar de viviendas. En los albores del crac económico y tras una ronda de inauguraciones de hospitales privados, la obra de Carabanchel se esfumó de todo presupuesto.

Ahora, la marcha auspiciada por la Fravm quiere que los políticos que concurren al inminente maratón electoral incluyan el desbloqueo de este proyecto en sus programas electorales. "Están implicadas todas las administraciones: el Gobierno central es el propietario del terreno, la Comunidad es la encargada de la Sanidad y el Ayuntamiento, el que debe ajustar el planteamiento", sintetiza Casas. Reclaman que se reedite un pacto a tres como el que se ha firmado al norte para urbanizar Chamartín. La suya, agregan, también es una "necesidad histórica": con esta dotación, medio millón de personas dejarían de desplazarse "a la otra punta de la ciudad" para ser atendidas en su hospital de referencia, desde el 12 de Octubre al Gómez Ulla o el Clínico.

Los vecinos quieren además aprovechar para reclamar la desaparición del actual centro de internamiento de extranjeros -de cuya mera existencia están en contra- y la conversión de esas instalaciones en un museo de la memoria de la represión de la dictadura. Este CIE es el único módulo que sobrevivió al derribo de la cárcel.

La protesta se iniciará a las 12 en dos puntos, en la confluencia entre las calles Valmojado e Illescas, en Aluche, y en la plaza de la Emperatriz, en Carabanchel, y terminará en la Avenida de los Poblados. "Ya toca", apremia Casas. "Hay 170.000 metros cuadrados muertos de risa".

Consulta aquí más noticias de Madrid.