Madeleine McCann
Imagen de archivo de Madeleine McCann. AGENCIAS

Netflix lanzará su tan esperada serie de documentales sobre la desaparición de Madeleine McCann este viernes, a pesar de la oposición de la familia de la niña desaparecida y las especulaciones de la industria televisiva de que no se ha logrado acceder a los individuos clave involucrados en el caso.

El servicio de transmisión de EE UU encargó el programa por primera vez en 2017, ya que el interés por los programas de casos criminales creció enormemente después del éxito de Making a Murderer, según informa el diario británico The Guardian.

A pesar de invertir grandiosas sumas de dinero para producir las 8 horas de capítulos, su lanzamiento se ha retrasado repetidamente, generando especulaciones sobre qué ha descubierto el programa y la manera en la que se ha transmitido la información.

Kate y Gerry McCann, los padres de la niña que desaparació en 2007, cuando tenía tres años, en unas vacaciones en Praia da Luz (Portugal), se han negado insistentemente a participar en el espectáculo. Asimismo, también han instado a quienes los rodean a resistir los esfuerzos de Pulse Films, con sede en Londres y que realiza el programa en nombre de Netflix, para que den entrevistas.

"Hace algunos meses, la productora ofreció a Kate y Gerry, así como a sus familiares y amigos a participar en el documental. Kate y Gerry no lo solicitaron y no ven cómo ayudará a la búsqueda de Maddie a nivel práctico, por lo que decidieron no comprometerse", señaló Clarence Mitchell, el exportavoz de la familia, que aún asiste a las preguntas de los medios de comunicación.

Se espera que el programa se apoye en gran medida en las entrevistas con los funcionarios portugueses que originalmente investigaron el caso, muchos de los cuales ya han establecido contacto con otros medios de comunicación para discutir el incidente.

Se cree que el personal de producción entrevistó a más de 40 personas, aunque algunos de los principales periodistas de Fleet Street que cubrieron la historia en ese momento se negaron a participar.

Entre los que se cree que han participado en la serie de Netflix se encuentran el detective portugués Gonçalo Amaral y los periodistas Anthony Summers y Robbyn Swan, así como personas interrogadas en el caso como Robert Murat y Sergey Malinka, expertos en protección infantil como Jim Gamble y Ernie Allan y algunos socios de la familia, incluyendo a Brain Kennedy, el empresario millonario que ayudó a financiar la búsqueda incial de la pequeña.

Los McCann han sido selectivos en sus apariciones mediáticas en los últimos años. A pesar de que la policía británica ha gastado 11,75 millones de libras (13.721.650 euros), no queda rastro de Madeleine después de 12 años, aunque la policía metropolitana ha continuado financiando la Operación Grange hasta el final de este mes.

Se calcula que Netflix ha invertido una suma de 200.000 libras (233.538,37 euros) en la producción de la serie documental. Aunque el programa está sujeto a demoras, se espera que se publique un trailer este jueves, y el resto del programa, un día después.