Cinco destinos europeos ideales para viajar en Semana Santa
¿Por qué no hacer una escapada esta Semana Santa a la ciudad del amor?  Pixabay

Ya no queda nada para hacer las maletas y disfrutar de las tan ansiadas vacaciones de Semana Santa, un puente perfecto para desconectar de la monotonía y volver al trabajo o a los estudios con las pilas cargadas.

Cualquier destino es bueno para pasar unos días de ocio y descanso, pero si eres de los que todavía no sabe dónde ir, te proponemos cinco capitales europeas para desconectar de la rutina y conocer otras culturas.

Berlín

La capital alemana es ideal para una escapada en Semana Santa, es un destino cercano y esta lleno de planes de ocio y culturales para disfrutar de las vacaciones. La puerta de Brandeburgo, el edificio del Reichstag (parlamento alemán), el muro de Berlín o el monumento conmemorativo del Holocausto son lugares imprescindibles si vistas la ciudad.

Amsterdam

La ciudad de los canales y de las bicicletas se convierte en Semana Santa en un destino idóneo para evadirse de la rutina. Ir en barca por los canales, descubrir sus curiosos cofee-shops o caminar por el parque Voldenpark son algunos de los muchos encantos que esconde la ciudad holandesa.

París

¿Por qué no hacer una escapada a la ciudad del amor? La Torre Eiffel, el Museo de Louvre, la catedral de Notre Dame, el Arco del Triunfo... París está llena de magia y de monumentos emblemáticos que no puedes dejar de ver. Y si la visita es en familia, una escapada a Disneyland París pondrá la guinda a las vacaciones.

Londres

Subir a la famosa noria de Londres, también conocida como el ojo de Londres, y contemplar la ciudad desde las alturas es una experiencia única de la capital inglesa. El Big Ben, el palacio de Buckingham o dar un paseo por Hyde Park son otras zonas de obligada visita.

Viena

La capital austríaca es una ciudad con un gran legado artístico e intelectual. Entre los lugares de obligada visita destaca la Ópera de Viena, que cuenta con visitas guiadas en español, la calle Kärntner Straße, repleta de comercios, la casa de Mozart y los palacios imperiales. Además, para poner el broche de oro a las vacaciones, no te puedes marchar sin probar la Tarta Sacher, el postre típico de la ciudad.