Vacas
Una vaca lechera. GTRES

Productores gallegos critican que la nueva normativa aprobada por la Eurocámara para regular las prácticas desleales en la cadena alimentaria "no entra en el problema de fondo", ya que no incluyen sanciones a la industria y distribución por fijar precios por debajo de costes.

En declaraciones a Europa Press, el líder de Unións Agrarias, Roberto García, lamenta que esta regulación a nivel europeo "va con retraso" y no hay cambios en lo tocante a que "la cadena de distribución puede imponer el precio a la parte más débil", por lo que mientras esta cuestión no se ataje "se va a dar vueltas sobre el problema sin resolverlo".

Por ello, Roberto García muestra su "preocupación" acerca de que esta regulación "va a suponer una oportunidad perdida y va a generar un frustración". "Parece que se da cobertura política" a este acuerdo de la Eurocámara, pero "en la práctica no se va a mover absolutamente nada".

"Sigue sin resolver el poder de una cadena de distribución frente a una ganadero con 20 vacas para imponerle el precio del litro de leche o del kilo de carne", reflexiona.

En esta línea, la secretaria xeral del Sindicato Labrego, Isabel Vilalba, explica a Europa Press que los agricultores y ganadores no se siente "amparados" por estas normativas, dado que "hasta ahora las modificaciones de la cadena alimentaria tuvieron más en cuenta a la parte final" de industria y distribución que a poner solución a "la situación de abuso" que sufre el productor.

En este sentido, Vilalba censura que "no hay un desglose de cadena", en el que se estipule una protección del margen mínimo para la parte más débil. "Hay desconfianza en el sector porque todas las veces que hicieron declaraciones de marco general en Europa nunca llegaron a unas garantías en la parte de origen", añade.

Y es que la líder del Sindicato Labrego afirma que "en la práctica nunca llegaron a sancionar" los precios por debajo de costes, por lo "sentimiento de indefensión es muy grande" en el campo gallego.

"Les interesa casi siempre proteger los intereses de una gran distribución frente a otra gran distribución, pero al final para la parte de origen solo son buenas palabras", recrimina.