Boina de contaminación sobre la ciudad de Madrid
Boina de contaminación sobre la ciudad de Madrid EUROPA PRESS/ECOLOGISTAS EN ACCIÓN - Archivo

Los óxidos de nitrógeno son un grupo de gases compuestos por óxido nítrico (NO) y dióxido de nitrógeno (NO2). El término se refiere a la combinación de los dos gases debido a las facilidades de interconversión mutua que presentan cuando hay oxígeno. El principal contaminante de los NOx es el dióxido de nitrógeno y se forma como subproducto en todas las combustiones llevadas a cabo a altas temperaturas, según indica el Registro Estatal de Emisiones y Fuentes Contaminantes en su página web.

Es una sustancia de color amarillento, que se forma en los procesos de combustión en los vehículos motorizados y las plantas eléctricas. Se trata de un gas tóxico, irritante y precursor de la formación de partículas de nitrato, que conllevan la producción de ácidos y elevados niveles de PM2.5 en el ambiente.

Estas concentraciones de NOx son parcialmente responsables de esa nube tóxica, conocida coloquialmente como boina, que cubre la ciudad muchos días.

Presenta buena solubilidad en agua, reaccionando y formando ácido nítrico, que reacciona violentamente con materiales combustibles y reductores, pudiendo atacar materiales metálicos en presencia de agua. Las emisiones de NOx han de ser tratadas para evitar su incidencia sobre el medio ambiente.

Efectos y consecuencias para la salud

  • Destruyen el ozono estratosférico.
  • Creación de lluvia ácida.
  • Contribuyen a la creación de la niebla fotoquímica (smog) y al efecto invernadero, cuando reaccionan con los compuestos orgánicos volátiles.
  • Causan lluvia ácida, al convertirse el NO en ácido nítrico al entrar en contacto con la humedad.
  • Irritación de los sistemas respiratorio y ocular, y el agravamiento, o incluso aparición de enfermedades respiratorias crónicas y cerebrobasculares.
  • Algunos estudios epidemiológicos habrían demostrado que los síntomas de la bronquitis en niños asmáticos aumentan en asociación con la concentración anual de NO2, y que el menor aumento de la función pulmonar de los niños está vinculado a concentraciones elevadas de NO2.

Cabe destacar que una parte de las emisiones de NOX se debe a causas naturales (descomposición bacteriana de nitrógeno orgánico, incendios forestales, actividad volcánica, tormentas, etc). No obstante, la generación más importante se debe a causantes antropogénicos: utilización de combustibles fósiles y escapes de vehículos a combustión.