La octava temporada de 'Juego de Tronos', cuya premiere tendra lugar el próximo 14 de abril a través de la plataforma HBO, ha logrado batir un récord que se había ido escapando hasta llegar a la que va a ser su temporada de despedida: Con un presupuesto de 90 millones de euros, es la más cara en la historia de la televisión. Constará de seis episodios "como seis películas", en palabras del CEO de HBO Richard Plepler, ya que cada uno de ellos superará los 60 minutos de metraje. Por ello, cada episodio tendrá un coste de unos 15 millones de dólares, lo mismo que ha costado la oscarizada 'Roma'.

Este despliegue da frutos: durante 2017, cada episodio de la serie fue capaz de atraer a un mínimo de 30 millones de espectadores, lo que supone en el conjunto de la temporada más visionados que los que tuvo la película más vista de la última década (el séptimo episodio de 'Star Wars', que obtuvo cerca de 80 millones de visionados a su paso por las salas). Este film supuso, por su parte, un coste de 300 millones en su producción (lo que la convierte en una de las cinco películas más caras de la historia), más de tres veces superior al de la serie de fantasía.

¿Qué esperar?

Probablemente, y teniendo en cuenta el desarrollo de la séptima temporada, en esta nueva entrega la serie dejará de poner su foco en las luchas por el poder entre los Siete Reinos de Poniente para afrontar la amenaza del Rey de la Noche y a sus huestes de Caminantes Blancos. A juzgar por el tráiler (y continuando con la que es ya casi una tradición de la serie) los fans pueden esperar la muerte de varios personajes de peso. En ese sentido, la batalla en Invernalia ya ha obligado a algunas de las casas a sumar fuerzas, por lo que esta guerra podría dar un nuevo significado al Trono de Hierro y a las luchas por él como cierre para la serie.

El casting volverá a contar con los actores principales (Kit Harington continuará interpretando a Jon Snow, Emilia Clarke a Daenerys Targaryen, Peter Dinklage a Tyrion Lannister...) además de contar con nuevas incorporaciones (Marc Rissman como Harry Strickland, Danielle Galligan como Sarra, Alice Nokes como Willa, y Seamus O'Hara como Fergus).

No han faltado tampoco las espectaculares localizaciones típicas de la serie; de nuevo, fragmentos han sido rodados en Irlanda del Norte, Islandia, Croacia y España, aunque para esta temporada la serie sólo ha pasado por el anfiteatro de Itálica.

Esta claro, en cualquier caso, que el estreno de la última temporada de una de las series más seguidas de la televisión supondrá un hito mediático en un momento en el que la competencia entre los sevicios de vídeo bajo demanda (como Netflix o HBO) se recrudece, después de que Disney anunciase su entrada en este modelo de negocio y mientras otras plataformas como Amazon Prime se encuentran enfrascadas en proyectos faraónicos como la serie de El Señor de los Anillos, y un testimonio de la capacidad productiva de esta forma de entender la industria audiovisual.