Pilar Baeza
Pilar Baeza, candidata de Podemos a la Alcaldía de Ávila. Podemos

Manuel García Gutiérrez fue novio de Pilar Baeza, candidata de Podemos a la alcaldía de Ávila, cuando ambos cometieron, junto a Juan Carlos Torres, el asesinato de Manolo López por presuntamente haber violado a Baeza. Ocurrió en 1985, y los tres fueron condenados por este crimen a 30 años de cárcel por homicidio premeditado.

"La historia no fue como aparece en el sumario. Mentimos en la declaración para salvar a Pilar", asegura Manuel García en una entrevista en El Mundo. Según García, "ella disparó primero, dos tiros. Después yo cogí la escopeta y lo rematé porque aún estaba vivo. Y Juan Carlos le metió el cuarto tiro. Después, el padre, Diego Baeza, nos dijo que había un pozo que conocía donde podíamos tirar el cuerpo".

Tal y como recoge la sentencia, Manuel García y Juan Carlos Torres fueron quienes mataron a Manolo López, mientras que Pilar no habría participado en el crimen, sino que fue condenada por facilitar el arma homicida. "Esa fue la versión que pactamos con el abogado de la familia de Pilar", cuenta Manuel García, que entró en la cárcel con 24 años y cumplió un total de 16 en la prisión de Carabanchel. Pilar Baeza, por su parte, pasó 7 años en la prisión de Ávila.

34 años después de lo ocurrido, los hechos han vuelto a salir a la luz después de que Baeza fuese elegida candidata a la alcaldía de Ávila. "No entiendo qué necesidad ha tenido Pilar de meterse en política con el pasado que tiene. Está claro que sabía que esto iba a salir", sostiene García, que ha decidido contar ahora su versión después de que su hija de 10 años se hubiese enterado de lo ocurrido "por los programas de televisión".

A diferencia de lo que consta en la sentencia, la historia de Manuel García es bien diferente. El crimen no habría ocurrido en un descampado, sino en el chalet de los padres de Pilar, en Chapinería. Según Manuel, Juan Carlos —que trabajaba de carnicero— y él iban en un coche que había tomado prestado del taller en el que trabajaba, cuando vieron a Manolo en la calle.

"Bajé la ventanilla y le reproché que hubiera violado a mi novia un mes antes. Él me lo negó y decidimos ir a aclararlo con Pilar, que se encontraba con sus padres en el chalet", indica.

"Al llegar, nos bajamos y empezamos a discutir. Manolo se abalanzó sobre mí y me partió una ceja. Entonces, escuché los primero tiros. Era Pilar, que había cogido una escopeta de su padre y se le daba bien disparar porque competía en torneos de tiro al plato. Manolo se levantó y salió corriendo, pero se cayó por las heridas. Le quité la escopeta a Pilar y le disparé en el pecho. Después hizo lo mismo Juan Carlos, que le disparó en la cabeza", añade.

Sobre la supuesta violación, la sentencia indica que Baeza no presentó ninguna prueba que lo acreditase ni tampoco constaba denuncia alguna. "El día que ocurrió yo fui a buscar a Pilar a su casa y estaba hecha polvo y no quiso hablar conmigo. No me lo contó hasta 15 días después", sostiene Manuel García, que reconoce que en aquel momento se creyó su versión.

"Pilar quería denunciarlo, pero le dije que como lo hiciera Manolo la iba a matar. Hasta fuimos a hablar con el sargento de la Guardia Civil de la comandancia de Leganés y nos dijo que ya habían pasado 20 días y que no íbamos a poder hacer nada. Entonces decidimos que le íbamos a matar", prosigue. Aunque la muerte de Manolo López empezó siendo planificada, "al final su asesinato surgió de manera improvisada".

La familia de Manolo López ha defendido en todo momento su inocencia en el caso de la violación. "Él no violó a Pilar como se ha dicho, eso es mentira. No se puede pronunciar la palabra violador en el momento en el que hay una sentencia que dice que no fue así. Tuvieron mucho tiempo para buscar una estrategia y soltar eso como motivo", asegura el hermano mayor del fallecido.

También la madre de Manolo ha insistido ello en un plató de televisión: "Mi hijo no violó a Pilar y ninguno nos ha pedido perdón. Quiero que Pilar admita que no fue violada porque es lo que pone en la sentencia; que digan que se arrepienten, que se equivocaron y que me expliquen cómo pueden dormir por la noche después de lo que hicieron".

En este sentido, Manuel reconoce que "siempre" se ha arrepentido de lo que pasó. "Poca pena de prisión he cumplido por lo que he hecho. He pensado mil veces en llamar a su madre y pedirle perdón. Pero no quería mover más la mierda", dice.