Alrededor del 20% de las mujeres acuden a tratamiento por adicción lo hacen sin apoyo familiar o de amistades

  • Málaga acoge desde este jueves y hasta este domingo, día 9 de marzo, la celebración de las XLVI Jornadas Nacionales de la sociedad científica, que además este año amplía su cobertura y pasa a ser su I Congreso Internacional. Así, en la presentación de las mismas se ha puesto de manifiesto que alrededor del 20 por ciento de las mujeres acuden a tratamiento por adicción lo hacen sin apoyo familiar o de amistades y se ha incidido en que la estigmatización por el consumo de sustancias es mayor para la mujer que para el hombre.
Málaga.- Alrededor del 20% de las mujeres acuden a tratamiento por adicción lo h
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CEDIDA

En rueda de prensa, la jefa del Departamento de Asistencia de la Subdirección General de Adicciones del Ayuntamiento de Madrid, Ruth Olmos Espinosa, ha apuntado que se sabe "que existen determinantes de salud como son la edad, la raza, la clase social, la zona geográfica, la educación, la sanidad, que son generadores de desigualdad; sin embargo, no es hasta la década de los años 90 que el género no se suma a estos determinantes de salud".

"El género es un eje de desigualdad que atraviesa toda la estructura social, interactúa con otros determinantes de salud para generar desigualdad en la oportunidad de tener una buena salud", ha dicho, precisando, al respecto, que según varios estudios las desigualdades de género junto a la situación socioeconómica "son las mayores causas de inequidad en salud, tanto en la atención como en la provisión de servicios".

La estigmatización por el consumo de sustancias es mayor para la mujer que para el hombre, han reiterado y han precisado que el afrontamiento psicológico de hombres y mujeres es diferente, "en la mujer existe un marcado sentimiento de culpa, una autoestima más frágil y una mayor prevalencia de trastornos psíquicos".

Las mujeres tienen mayor probabilidad, que la población de mujeres en general, de presentar maltrato, antecedentes de abuso sexual, y están en situación de mayor vulnerabilidad para sufrir agresiones. No obstante, Olmos ha apuntado que "la presencia de mujeres en contextos de tratamiento es excesivamente escasa. Acuden más tarde a tratamiento y presentan menos apoyos".

Además, ha añadido que "la necesidad de incorporar la perspectiva de género en los programas de tratamiento de adicciones es una realidad incuestionable para la mayoría de las personas que trabajan actualmente en este campo".

En un intento de dar voz a las mujeres que presentan un problema relacionado con las sustancias, y con la idea de diseñar un programa de intervención lo más ajustado a sus necesidades, desde los Centros de Atención a las Adicciones del Ayuntamiento de Madrid han explorado las expectativas, las dificultades y las demandas de las mujeres atendidas.

DATOS

Los resultados ponen de manifiesto que alrededor del 20 por ciento de las mujeres acuden a tratamiento sin apoyo ninguno y solo el 44 por ciento señala que inicia el tratamiento acompañada por su familia cercana.

Además, el 27 por ciento de todas las mujeres encuestadas y el 40 por ciento de las que han realizado algún ingreso, prefiere ingresar en un recurso solo con mujeres.

En este sentido, Olmos ha añadido que hay diferencias entre generaciones: "hay notables diferencias en cómo se perciben como consumidoras, mientras que las mujeres más mayores experimentan una fuerte sensación de lucha contra la adicción, contra los prejuicios y la soledad, las más jóvenes lo afrontan con el respaldo del círculo cercano y sin sentimientos de culpa o vergüenza".

CUANDO EL CONSUMIDOR ES UN HOMBRE

Las mujeres son especialmente sensibles a sufrir violencia cuando son consumidoras o cuando sus parejas consumen. Al respecto, han apuntado que "de la misma manera que cuando una persona está muy enfadada no puede pensar con claridad, cuando una persona hace un 'atracón' de bebida tampoco puede razonar y se deteriora su control de las emociones y de las respuestas agresivas".

Por tanto, han continuado, "la persona que está muy enfadada, por un importante conflicto con su pareja -por celos, o por separación no deseada-, y además ha tomado varias consumiciones de contenido alcohólico, es probable que cometa agresiones, bien sea de palabra -gritos, insultos, amenazas- o corporales, contra su pareja", ha explicado, por su parte, Josep Guardia Serecigni, vicepresidente de Socidrogalcohol, con motivo de la celebración de las jornadas.

Por otro lado, han apuntado que la mitad de las personas que cometen crímenes violentos, incluidas las agresiones sexuales, se encuentran bajo los efectos del alcohol. La persona que hace "atracones" de bebida, además, "tiene más probabilidades de cometer agresiones sexuales y el consumo problemático de alcohol es el factor de riesgo que está más fuertemente asociado con la violencia hacia la pareja, según Guardia.

En este punto, ha afirmado que "el alcohol tiene un papel causal tanto en la agresión en general, como en la agresión sexual, debido a que se malinterpretan las expresiones emocionales de la pareja, hay dificultades para intuir lo que la pareja puede estar pensando o sintiendo y hay una menor capacidad para controlar las propias emociones (enfado, ira, venganza) y el comportamiento".

La probabilidad de una agresión física es hasta once veces mayor cuando el agresor ha tomado alcohol. Pero, además, si la víctima también está intoxicada por el alcohol, es más probable la agresión sexual o corporal. En la mitad de los casos de Violencia contra la pareja el agresor se encuentra bajo los efectos del alcohol o de alcohol y drogas.

"Esto se debe a que el consumo excesivo de alcohol facilita la conducta agresiva por desinhibición conductual", ha precisado Guardia Serecigni, matizando que es "como si quitáramos el freno a los impulsos instintivos".

La persona que ha bebido presenta un deterioro de la funciones rjecutivas -planificación, paso a la acción, regulación y control del comportamiento- y tiene una menor flexibilidad cognitiva que le lleva a cometer más errores, igual que las personas que tienen un deterioro cognitivo.

El deterioro de las funciones ejecutivas puede alterar sustancialmente el comportamiento, debido a un mayor descontrol emocional y conductual. Cuando además se suma a una intoxicación aguda por alcohol el deterioro de las Funciones ejecutivas "es todavía mayor".

"En la mitad de los casos de Violencia contra la pareja el agresor se encuentra bajo los efectos del alcohol o de alcohol y drogas, pero además, la desinhibición de impulsos agresivos, tras un atracón de bebida, puede ser lanzada contra los demás y también contra la propia persona que ha bebido, en forma de conductas auto-destructivas, auto-lesivas o Suicidio", ha añadido Guardia.

El deterioro cognitivo más alcohol se relaciona con delitos de tráfico, contra la pareja y/o malos tratos por abuso sexual de menores: "Muchas veces la persona después no recuerda lo que sucedió y por lo tanto no aprende de esa experiencia y se puede volver a repetir. Y aunque ingrese en prisión, si no recibe un tratamiento especializado, cuando salga de prisión, volverá a realizar un Atracones de Bebida y reincidirá", ha dicho, añadiendo que en estos casos, el tratamiento especializado de alcoholismo puede ser de gran ayuda para prevenir el delito y evitar la reincidencia".

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