Rin ran murciano
Rin ran murciano  EMMA GARCÍA

El rin ran es una receta de origen murciano aunque extendida a otras zonas como Jaén donde también es un plato muy típico y popular. Una receta de campo, con ingredientes sencillos y que se puede consumir tanto frío como templado.

Con una base de puré de patatas y pimiento choricero (en algunas recetas se hace con ñoras), bacalao desalado, huevos cocidos y aceitunas, esta receta de antaño sigue estando presente en la mesa de muchas casas y, como suele ocurrir, en cada sitio tienen sus trucos y su forma de prepararlo. De hecho, estamos convencidos de que en Murcia y Jaen reivindican su autoría y que habrá quienes consideren que el auténtico es con bacalao tostado y para otros será en crudo. Vaya, lo que pasa siempre, en todas partes y con casi todas las recetas tradicionales.

En cualquier caso, puede servir como primer plato o como entrante. También puede funcionar sobre una rebanada de pan a modo de pincho. Eso sí, aquí la calidad de los ingredientes -buenas patatas, buen aceite...- marcará la diferencia.

Ingredientes

  • 500-600 gr. de patatas
  • 200 gr. de bacalao desalado
  • 1 cebolleta
  • 3-4 pimientos choriceros secos o pasta de pimiento choricero
  • 2 huevos
  • 1 diente de ajo
  • 5 gr. de comino
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

Preparación

El día antes de preparar la receta tenemos que desmigar el bacalao seco y remojarlo en agua para desalar. También podemos usar el bacalao que ya viene desalado y listo para consumir.

Lavamos las patatas y las cocemos con la piel. Dependiendo del tamaño tardarán más o menos tiempo en estar listas. Si vamos a usar pimientos choriceros secos, los ponemos a cocer junto a las patatas. En otro cazo cocemos dos huevos y reservamos.

Retiramos las patatas del agua, quitamos la piel y las aplastamos con un tenedor o pasapurés añadiendo un poco de agua de cocción y aceite hasta conseguir un puré fino. Retiramos la pulpa de los pimientos choriceros o directamente usamos pasta ya preparada, con un par de cucharadas será suficiente. Trituramos la pulpa o la pasta de pimientos choriceros con el ajo, el comino y sal en un robot de cocina o a mano en un mortero. Lo mezclamos con el puré de patatas, añadimos más aceite de oliva virgen extra y corregimos de sal.

Picamos la cebolleta muy fina y la agregamos al puré, mezclando para que quede bien integrada.

Salteamos en una sartén sin aceite el bacalao desmigado hasta que empiece a dorarse un poco y lo echamos por encima del puré. En algunas versiones no se tuesta el bacalao y se añade directamente.

Quitamos la cáscara a los huevos cocidos, los partimos en cuatro y decoramos sobre el puré. Añadimos también unas aceitunas aliñadas y echamos sobre todo el plato un generoso chorro de AOVE. Suele acompañarse con unas tostadas de pan.