¿Qué pasa si circulo con un retrovisor roto?
La ley obliga de manera taxativa a la utilización de dos retrovisores en perfecto estado y sin ningún daño. Freepik

Mantener un mínimo de limpieza en nuestro coche es posible gracias a estos trucos caseros para que la suciedad no se apodere del vehículo. Aunque no es obligatorio, sí es recomendable asear tanto el interior como el exterior del turismo cada cierto tiempo, favoreciendo así que la conducción sea más agradable y placentera.

En materia de seguridad, lo que sí es innegociable es tener a punto nuestro vehículo. Esto implica el correcto funcionamiento de todas sus piezas. Uno de los elementos más susceptibles de dañarse son los retrovisores, especialmente los exteriores, que pueden romperse o deteriorarse por un golpe u otra causa.

La ley obliga de manera taxativa a la utilización de dos retrovisores en perfecto estado y sin ningún daño, uno interior y otro exterior. El primero deberá ir colocado en la parte central, mientras que, en el caso del segundo, el retrovisor del lado izquierdo posee carácter obligatorio. No así su homólogo en el costado derecho del vehículo, que es optativo según cada conductor, aunque lo más recomendable es hacer uso de él ya que aportará más información al encargado de dirigir el volante.

Esta normativa se aplica sobre todos los turismos de hasta nueve plazas, incluida la del conductor. En el caso de los vehículos con remolques o caravanas será obligatorio el uso de los dos retrovisores exteriores. Además, en caso de que la visión del conductor sea reducida, será obligatorio también utilizar espejos ampliatorios.

¿Y las motos?

La ley sobre la obligatoriedad de utilizar retrovisores varía mínimamente en el caso de las motos, donde el límite de velocidad es un elemento diferenciador. Todas aquellas cuya velocidad máxima sea superior a 100 km/h deberán portar obligatoriamente los dos retrovisores, tanto derecho como izquierdo.

En el caso de que no sean capaces de alcanzar dicha velocidad, únicamente estarán obligadas a llevar el izquierdo. La multa en caso de circular sin uno de los retrovisores obligatorios o en un estado que pone en peligro la circulación oscila alrededor de los 200 euros.