El Instituto Armado ha explicado en un comunicado que inició la investigación el 7 de febrero, tras la denuncia presentada por una persona en dependencias oficiales, en la que ponía en conocimiento de los agentes el presunto robo sufrido en su vivienda el día anterior.

Según la información de la supuesta víctima, el día 6 salió de su casa a primera hora de la mañana para regresar a media tarde, momento en el que "se percató de que habían entrado en su vivienda, de donde le habían sustraído gran cantidad de cupones tipo 'rasca', valorados en 1.001'50 euros".

Desde ese momento, los agentes han iniciado la investigación para esclarecer lo sucedido, comenzando por la correspondiente inspección ocular en la vivienda de la víctima, si bien llama la atención de los agentes que desde el principio "el afectado ponía impedimentos a que se realizara la misma, poniendo como excusa que los días próximos salía de viaje".

De la misma forma, la Guardia Civil ha destacado que, días después, esta persona se presentó en dependencias de la Guardia Civil para comunicar que "ya no hacía falta que se hiciera la inspección ocular, ya que los cupones de lotería se los había llevado un familiar, otro motivo para que no se hiciera la inspección".

Ante "las sospechas que genera la situación", la Guardia Civil se ha trasladado a la vivienda, comprobando que "no había ningún elemento forzado", por lo que los agentes han solicitado a la víctima los datos o el contacto del familiar que se habría llevado los cupones, negándose a ello y manteniendo en todo momento una actitud nerviosa.

De manera paralela, los agentes han iniciado las averiguaciones con la oficina encargada de los cupones, comprobando cómo días antes a presentar la denuncia, la víctima había entregado los mismos en su oficina, siendo estos cupones los denunciados posteriormente como sustraídos.

De la misma forma, la Guardia Civil ha explicado que la víctima mantenía con esta oficina una deuda igual a la cantidad denunciada como sustraída, así como que habría dado parte al seguro de la vivienda en un primer momento, si bien posteriormente habría solicitado su anulación por haber encontrado los cupones.

Como resultado de estas averiguaciones, los agentes mantienen una entrevista con la supuesta víctima, la cual finalmente es investigada como presunta autora de un delito de simulación de delito así como de un delito de estafa en grado de tentativa, al presentar denuncia de un robo con fuerza y luego querer retirarla "al darse cuenta del avance de la investigación de la Guardia Civil".

DELITO DEL CÓDIGO PENAL

La Guardia Civil ha recordado que la simulación de delito está recogida en el artículo 457 del Código Penal, "el que simulare ser responsable o víctima de una infracción penal o denunciare una inexistente, provocando actuaciones procesales, será castigado con la multa de seis a doce meses".

Las diligencias instruidas por la Guardia Civil han sido entregadas en el Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Huércal Overa (Almería).

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