Agente de la Guardia Civil junto a la carga y el camión siniestrado
Agente de la Guardia Civil junto a la carga y el camión siniestrado GUARDIA CIVIL

El primero de los sucesos tenía lugar el 5 de enero cuando fue detenido el conductor de un vehículo articulado de 40 toneladas a la altura del kilómetro 78,000 de la carretera N-344 (Almería-Valencia por Yecla), en el término municipal de Jumilla, por sextuplicar la tasa de alcoholemia permitida.

Un mes después, el 2 de febrero, era investigado el conductor de un vehículo articulado de 40 toneladas a la altura del kilómetro 631,000 de la carretera N-340 (Cádiz-Barcelona), en el término municipal de Alhama de Murcia, por quintuplicar la tasa de alcoholemia permitida.

El último caso tuvo lugar el pasado día 23 cuando la Central Operativa de Tráfico de la Guardia Civil de Murcia (COTA) tuvo conocimiento de que un vehículo de gran tonelaje había volcado, derramando un cargamento de mandarinas en la calzada, a la altura del kilómetro 2,300 de la carretera RM F-25 (Lo Tárrega/Lo Romero), término municipal de San Pedro del Pinatar.

El hombre, de 42 años y vecino de Xeresa (Valencia), arrojó un resultado de 0,90 y 0,86 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, siendo la máxima de 0,15 mg para conductores profesionales.

El conductor, que transportaba 18 toneladas de mandarinas desde la pedanía pinatarense de Lo Romero, con destino a la localidad valencia de Oliva, resultó investigado como presunto autor de delito de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas.

La Guardia Civil sigue reiterando su mensaje a aquellos conductores que "de forma imprudente y temeraria", a pesar de las campañas y advertencias de la Dirección General de Tráfico, conducen después de haber bebido o tomado drogas.

Tras lo que recuerda que, sin perjuicio de la sistemática realización de controles preventivos ordinarios o especiales, que se incrementarán en particular durante las diferentes celebraciones de Carnaval en diferentes poblaciones de la Región de Murcia, se practicarán las preceptivas pruebas de alcoholemia y drogas a los conductores que sean denunciados por la comisión de infracciones, implicación en accidentes o aquellos otros en que se detecte su consumo en el curso de otras actividades de vigilancia e inspección que se lleven a cabo, "con la finalidad de concienciar a los ciudadanos de la incompatibilidad de estas sustancias con la conducción".

La Guardia Civil de la Región de Murcia recuerda que el delito de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas, con tasas superiores a 0,60 miligramos/litro, se encuentra recogido en el artículo 379 del Código Penal y puede ser castigado alternativamente con penas de prisión de 3 a 6 meses, multa de 6 a 12 meses, o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días y en cualquier caso con privación de derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a 1 y hasta 4 años.

Por otro lado, apela a la conciencia cívica de la población para que, avisen al teléfono 062 (Guardia Civil), al 112 (Emergencias) o directamente a las patrullas en servicio, cuando se encuentran con situaciones anómalas o maniobras irregulares que den lugar a pensar que los conductores lo hacen bajo la influencia de drogas o alcohol.

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