Los hechos tuvieron lugar a primeros de agosto del pasado año en la zona de Poniente, cuando el hombre entabló conversación con la mujer, que mentalmente tiene una edad de una niña de unos 11 o 12 años, que llevó luego a una relación sexual. El detenido llegó a darle incluso su nombre.

Una vez en casa, la joven relató a sus padres el encuentro sexual que había tenido con el padre. Los progenitores denunciaron los hechos en dependencias policiales y se inició el protocolo habitual en estos casos.

Fruto de la investigación, se logró identificar al hombre, que fue arrestado este pasado lunes y que pasó a disposición judicial dos días después, tras lo que se dictó su ingreso en prisión, al considerar que la joven, por su discapacidad intelectual, no podía dar su consentimiento. El hombre no tenía antecedentes penales por delitos sexuales pero sí contra el patrimonio.

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