Una cámara de seguridad grabó a Nuria Escalante, la mujer desaparecida a finales de octubre en la isla de Ibiza, acompañada del principal sospechoso de su desaparición, que está detenido. Poco después, la cámara volvió a captar al hombre desplazando un bulto de grandes dimensiones; el cuerpo sigue sin aparecer.   

El sospechoso, de origen polaco, participó recientemente en una reconstrucción de las últimas horas que pudo pasar la mujer en zonas de Sant Antoni. Aseguró ante el juez que no es él quien aparece en vídeos grabados por cámaras de seguridad de Sant Antoni y sólo se reconocía en los últimos fotogramas.

El hombre confirmó que el día de la desaparición había estado paseando con la desaparecida, pero insistió en que él no es la persona que aparecía en determinados fotogramas. De hecho, afirmó que se trata de un escocés enviado a su país de origen al estar reclamado por las autoridades judiciales.

La abogada encargada de la defensa de los otros cuatro implicados, que fueron puestos en libertad, pedirá el archivo y sobreseimiento del caso para sus defendidos al no existir "ningún indicio" para que el procedimiento siga abierto en relación a ellos.

Asimismo, ha explicado que el detenido no rechazó colaborar en la reconstrucción de los hechos, "sino que en diciembre se negó a colaborar porque no lo había entendido bien y no sabía a qué se referían". Ahora, el detenido ha afirmado que "no tiene ningún problema" en colaborar con la Guardia Civil.