Unos 300 colegios del Estado trabajan con esta solución educativa que supone "un cambio radical en la manera tradicional" de aprender matemáticas. Según han destacado profesores que la han aplicado, "mejora la motivación, la participación y, sobre todo, la comprensión ante una de las asignaturas que más dificultades suele generar en los alumnos".

SM ha explicado que cuando el profesor de Matemáticas comienza su clase, se inicia "un proceso de reflexión individual y en equipo para buscar una posible solución, y una verbalización compartida del razonamiento que ha conducido a esa conclusión". "Lo importante es el proceso, el razonamiento, verbalizar el pensamiento propio y escuchar el de los demás, para que el niño comprenda de una manera natural, personal y significativa", ha apuntado.

Se trata de una nueva forma de aprender en la que "se prima la reflexión y el pensamiento crítico del alumno frente a la memorización o la repetición de operaciones". Yean Ban Har (Penang, 1968) afirma que "la manera de enseñar matemáticas se ha vuelto antinatural para la mente humana. No implica interacción, no implica exploración ni discusión, y eso causa un problema".

"Esas habilidades de comunicar, colaborar con otros, de pensamiento crítico y creatividad a la hora de resolver problemas, son habilidades que ayudarán a los alumnos en su día a día", destaca el profesor, quien precisa que "el eje de la metodología es cambiar el concepto de buenos o malos resultados".

Ban Har, referente internacional en la metodología que encabeza los resultados de PISA y TIMSS, es el autor y supervisor de la solución educativa de SM Piensa infinito, adaptando esta nueva metodología al currículo de España.

'PIENSA INFINITO'

SM apostó hace más de tres años por esta innovadora iniciativa, que supone un "cambio profundo en la manera de aprender matemáticas". Todo comienza por el planteamiento de uno o varios problemas que tienen que razonar, debatir y solucionar los propios alumnos.

Para Augusto Ibáñez, director corporativo de educación de SM, "la clave es escuchar activamente al niño e interaccionar con preguntas guía que le ayuden a explicitar su pensamiento y a resolver mentalmente el problema. Los alumnos se familiarizan con este tipo de preguntas, y todos ellos, independientemente de su habilidad con las matemáticas, desarrollan competencias para expresar su pensamiento de forma cada vez más profunda".

La metodología Singapur pone énfasis en la resolución de problemas y en el aprendizaje cooperativo. "Se da mucha importancia al acercamiento vivencial de cada problema, y se apoya la reflexión con objetos cotidianos y elementos manipulativos para asegurar la comprensión de los conceptos antes de moverse a lo pictórico y lo simbólico. Además del pensamiento matemático se desarrollan otras competencias, como la comunicación oral y el lenguaje", ha explicado.

Consulta aquí más noticias de Guipúzcoa.