Maite Aymerich
Maite Aymerich, Vicepresidenta del Área de Internacional y de Cooperación del AMB. JPC

El AMB destina el 0,7% de su presupuesto a proyectos de cooperación internacional. Entre las prioridades del AMB hay intención de aumentar este porcentaje en un plazo cercano?

Este aumento depende de la dirección hacia la que avanzamos en los proyectos de cooperación y en aspectos internacionales. El 0,7% es un objetivo histórico, que muestra el compromiso de los agentes y de los gobiernos con sus presupuestos. Lo que tenemos que hacer es consolidarla y, más adelante, analizar si se puede ampliar.

Gran parte de los programas de cooperación que se desarrollan se centran en el Mediterráneo y en Mesoamérica. ¿Cuáles son los criterios para escoger estas zonas en concreto?

Algunos de los criterios tienen que ver con la ubicación geográfica. Con la zona mediterránea hay una larga tradición de trabajo con entes y gobiernos de este entorno. También existe la voluntad de trabajar con Mesoamérica y con África, y será en función de los criterios de colaboración y cooperación internacional que tiene el área metropolitana de Barcelona. Entre ellos hay una parte concertada con otros ayuntamientos, donde el AMB apoya los proyectos que impulsan los municipios, como los que tienen con El Salvador o Gambia, entre otros. Pero nuestra zona de identificación siempre ha sido el Mediterráneo.

Considera que en alguno de estos proyectos que se están desarrollando se deberían incrementar aún más más los esfuerzos?

Es muy importante seguir trabajando con el tema de los refugiados. Hay muchas personas concentradas en diversos puntos del Mediterráneo, como Jordania y Libia. Los estados que tienen competencias no han hecho lo suficiente, por eso existe la voluntad de volcar recursos económicos para ayudar a refugiados. Seguramente este tema es lo que requerirá más ayuda.

¿Cuáles son los objetivos estratégicos más importantes a llevar a cabo en el área de la cooperación?

El AMB complementa sus acciones de la mano de los fondos catalanes de cooperación y de la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo, que ayudan a decidir si es oportuna alguna línea de cooperación. El AMB se diferencia en un punto importante. Pone a disposición aquellos programas que gestiona el AMB, como la gestión de residuos o del agua y las cuestiones de la movilidad, entre otros. En estos tres temas, el Área Metropolitana es generadora de conocimiento y de proyectos. También en la gestión de espacios públicos o la recuperación de espacios fluviales. Otro punto son los proyectos que ayudan a erradicar desigualdades, que promueven el aumento de los
derechos y las libertades.

¿Qué importancia tiene para el AMB poder disponer de la financiación que supone los fondos europeos como los Feder?

Hasta hace poco, el AMB no gestionaba fondos europeos, pero gracias a un convenio que firmó el entonces vicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras y el vicepresidente del área Alfred Bosch, el AMB se convierte en un receptor importante de las ayudas europeas a través de los fondos Feder con la gestión de 30 millones de euros. A través de este convenio, la Generalitat cede la gestión. Es una muestra de que Europa confía en el AMB para la gestión de estos fondos. Esto es importante porque el Área Metropolitana de Barcelona tiene su singularidad y puede mostrar al mundo cómo se organiza, trabaja y lidera su tarea con otras redes metropolitanas del Mediterráneo y Europa.

Considera que el AMB es una organización líder entre las diferentes redes metropolitanas existentes actualmente en el mundo?

Así es. Algunas de las organizaciones del Mediterráneo tienen su sede en Barcelona, y el señor Bosch se dirigió a las Naciones Unidas para dar voz y reclamar visibilidad de las redes metropolitanas. El AMB es visitada por representantes de diferentes países por diversos motivos, desde personas de París o Manchester para conocer cómo gestiona varios ámbitos de trabajo, como el agua, los residuos y los espacios públicos, así como la recuperación de espacios naturales. Actualmente, el 50% de la población se concentra en las diferentes zonas urbanas y metropolitanas del planeta.

Y seguirá creciendo en un futuro próximo.

Sí, crecerá hasta que en poco tiempo dos tercios de la población se encuentre en áreas urbanas, por lo tanto si queremos hacer una contribución al mundo, si queremos avanzar en la gestión de las zonas metropolitanas, sabemos cómo hacerlo. El AMB, como ente consolidado, tiene proyección y puede ayudar a decir y hacer cosas. Y lo tiene que hacer con la complicidad de otros entornos del Mediterráneo con los que está asociado en forma de red. Asimismo, tiene dimensión internacional, lo que permite una entrada diferente en el mundo, ya que mucha actividad se proyecta en el exterior desde la promoción económica. Es una manera válida y digna capaz de atraer inversiones en el área metropolitana de Barcelona, a cambio de mantener una aportación de conocimiento y de formación, como un circuito de ida y vuelta.

El AMB trabaja en la red Ema para dar presencia y visibilidad a las redes metropolitanas ante la Unión Europea. Considera que se debería pisar aún más el acelerador en sus reivindicaciones?

Sí, hay que apretar el acelerador y también picar piedra porque es importante la mirada de la Europa de los pueblos, que puedan decir cosas más allá de los organismos habituales en los que se toman decisiones. Se deben escuchar las voces de estas asociaciones de las áreas metropolitanas. Desde el área de cooperación y relaciones internacionales mostramos esta voluntad de mejorar las condiciones de vida de las personas, trabajar por la dignidad y el respeto de sus derechos. Esto se resolverá en las zonas urbanas y periurbanas de las zonas metropolitanas. Europa debe escuchar lo que tienen que decir las personas a través de las áreas metropolitanas y de las redes en las que cooperamos.

Biografía

Maite Aymerich (Sant Vicenç dels Horts, 1964), además de ser vicepresidenta del Área de Internacional y de Cooperación del AMB, es alcaldesa de su ciudad natal desde diciembre de 2015. Compagina sus cargos institucionales con el trabajo como pedagoga, carrera en la que ha sido educadora social en centros de menores, integrando equipos de atención a la infancia y adolescencia, y formadora de la Fundación Pere Tarrés.


Consulta aquí más noticias de Barcelona.