'Élite'
La serie española Élite es una de las más exitosas en audiencia de Netflix. NETFLIX

El número de abonados a la tele de pago en España creció en más de 630.000 en 2018, según el portal de la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC). Así, el porcentaje de consumo de la TDT marcó en el primer trimestre de 2018 el dato histórico más bajo debido al aumento de las suscripciones a la TV de pago, que crecen principalmente por emisión de fútbol (Liga y Champions League), así como por las películas y series de plataformas como Netflix o HBO).

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Según la CNMC, "en España consumimos 4 horas de tele al día; la mayoría de este tiempo conectamos con la tele en abierto, la TDT, la de siempre, aunque ese porcentaje va cayendo a favor de la tele de pago".

El primer trimestre de 2018 marcó su dato más bajo: 76,6% para la TDT, el 2,8% para la televisión por satélite y el 20,6% para las plataformas de TV cable y TV IP. La mayoría de las veces la TV de pago se contrata de forma conjunta con otros servicios de telecos (empaquetamientos, de los que el quíntuple -que incluye telefonía fija y móvil, banda ancha fija y móvil, y televisión de pago- es el rey). A final del primer trimestre de 2018 había 6,72 millones de abonados a TV de pago. El 89% tenían contratada alguna modalidad empaquetada.

En cuanto a la tecnología, la TV se divide en 4 modalidades:

Televisión por protocolo de internet (IPTV)

La televisión IP utiliza sistemas de distribución por suscripción de señales de televisión de pago mediante conexiones de banda ancha a través de fibra o de XDSL, utilizando protocolo IP. Esto último es clave porque es lo que la diferencia de la televisión online. Dado que se reserva un determinado ancho de banda para prestar el servicio de televisión, se garantiza una cierta calidad del servicio. Ejemplos de este tipo de tecnología son Movistar +, Vodafone y Orange.

Televisión por satélite

Este tipo de tecnología consiste en retransmitir desde un satélite de telecomunicaciones una señal que se emite desde un punto de la Tierra hasta los usuarios, que necesitan una antena parabólica para la recepción de la señal. La cobertura es muy amplia y permite llegar a grandes extensiones de terreno independientemente de la orografía del mismo.

Ejemplos de este tipo son el antiguo Canal +. Movistar + (que compró Canal + en 2015) tiene también la opción de televisión por satélite, aunque en este caso los canales que se pueden ver serán más restrictivos y hay funcionalidades que no están disponibles (a diferencia de Movistar + IP).

Televisión por cable

La televisión por cable es un sistema de suscripción que se ofrece con señales distribuidas por medio de redes híbridas de fibra óptica y cable coaxial. Al igual que la TVIP también se garantiza una cierta calidad del servicio. Un ejemplo es Vodafone TV que usa la antigua plataforma de televisión por cable de Ono, (además de la TV IP). También Euskaltel (R en Galicia y TeleCable en Asturias).

Televisión online

La televisión online es aquella que se distribuye a través de Internet pero en la que el proveedor de Internet no tiene el control de la transmisión final, es decir, es una forma de distribución de contenidos audiovisuales en línea. Aquí están los conocidos como operadores OTT (over the top): Netflix, HBO, Sky, Rakuten TV, etc., que utilizan Internet para su distribución (aunque también se pueden ofertar en paquetes de TV IP, como hemos visto antes).