David López, dibujante
El dibujante de cómic David Lopez posa con su nuevo trabajo 'Blackhand Ironhead' (Astiberri, 2019). JORGE PARÍS

Cuando el dibujante David López (Las Palmas de Gran Canaria, 1975) se planteó que iba a hacer una serie propia, decidió que no quería crear solo una historia de superhéroes, quería contar algo más. «Sin perdón [la película dirigida por Clint Eastwood] habla del perdón y de hacerse mayor y utiliza un wéstern para contarlo. Tiene todos los lugares comunes del género pero los usa para algo en concreto», explica López. Para él, muchas veces, los tebeos de superhéroes parece que solo tratan sobre sí mismos y por eso, en este, él quería salir de la continua autorreferencia.

En Blackhand Ironhead (Astiberri, 2019), el dibujante buscaba continuar en la línea de trabajos como el que realizó G. Willow Wilson con Ms. Marvel. En él, la escritora utilizaba los instrumentos de la narrativa de superheróes para contar la vida de una joven de origen pakistaní en Nueva Jersey. En su nuevo cómic, López maneja los mecanismos del género para reflexionar acerca de, entre otros muchos asuntos, los conceptos de familia y paternidad.

Cuando empezó este álbum, "había nacido mi hija, estaba un poco cansado de dibujar personajes de los demás", dice en referencia a sus anteriores trabajos para Marvel y DC. "Yo creo que, básicamente, consiste en replantearme el papel de padre", cuenta el autor. Dentro de esta historia, uno de los personajes más extraños es el padre, Iron Head. El proceso que vive este personaje dentro de la historia es el de la decadencia moral. Puede que, para López, la figura de Iron Head sea su forma de hablar de la necesidad repensar lo que significa ser padre en nuestros días. “Llegados a cierto punto, o te revisas a ti mismo o te destruyes”, dice el dibujante.

Blackhand Ironhead es la historia de Alexia y Amy. Alexia es hija de Iron Head, el superhéroe más grande de todos los tiempos, que ha eliminado la criminalidad de las calles y preside una fundación dedicada a la memoria de aquellos tiempos en los que el caos dominaba el mundo. Ella también quiere convertirse en una gran heroína, pero su padre no está de acuerdo. Para Alexia el futuro ya era un lugar incierto cuando descubre que Amy, una joven rebelde hija de Black Hand, es su hermana. A pesar de que no se soportan, ambas tendrán que actuar juntas para enfrentar la corrupción que consume el mundo que las circunda.

Frente a un statu quo en el que la falta de ética es la norma, Alexia y Amy representan el contrapoder. Se trata de dos mujeres que se rebelan contra el sistema corrupto y, también, contra lo que se espera de ellas. Iron Head pretende que su hija Alexia deje de soñar con ser heroína y mejore su aspecto. Le exige que asuma la responsabilidad de la Fundación y que se meta en un traje supersexi en el que nunca podrá caber. En un principio, la protagonista cede y se pasa buena parte del tiempo a dieta, pero más tarde (y gracias a la ayuda de Amy) decide que no se va a arrodillar. "En el momento histórico en el que estamos, si no tratas el feminismo es que no estás en el mundo ahora. No quiero hacer algo que ya esté viejo", explica David López.

Para el dibujante, el proceso por el que Alexia pasa en el cómic es muy parecido al que viven las mujeres de su entorno. “Es la historia de las mujeres que veo a mi alrededor y el camino del feminismo. Al principio, intentas entrar dentro de un molde que te ponen, pero es imposible", explica. "En el momento en el que Alexia acepta que es imposible para ella, se libera y, a partir de ahí, trata todo lo que hay a su alrededor de otra manera”.

Alexia vive rodeada de personajes que han perdido la visión de justicia. "Lo único que quiere es ser una heroína. Cuando tienes muy claro que quieres eso, estás dispuesta a hacer sacrificios. No eres un héroe por tener superpoderes, eres un héroe por lo que haces con esos superpoderes", cuenta.

Por su parte, Amy tiene una visión política muy clara. López la dibujó con La sociedad del espectáculo de Guy Debord colgado al hombro. El libro del filósofo situacionista tuvo gran importancia en este cómic. "Me voló la cabeza cuando lo leí. Cincuenta años antes describía la sociedad de ahora. Es escalofriante lo que habla Debord de que hemos pasado a un momento en el que la representación de la realidad sustituye a la realidad en sí misma, y eso está en el corazón de Amy".

Sobre el autor

David López debutó a mitad de los noventa con la serie Espiral, dentro del fanzine 451º. A principios de este milenio se incorporó a DC Comics (Catwoman y El ángel caído). Para Marvel Comics, ha dibujado en series como Capitana Marvel. Hace casi dos años, en 2017, empezó a publicar en internet esta nueva serie en la que se ha apoyado en David Muñoz para desarrollar el guion. El dibujante reconoce que, con el paso de los años, ha descubierto que es más importante el resultado de su trabajo que su propia firma.

"Antes era muy joven y muy orgulloso. En mi orgullo, me ponía a mí mismo por delante de mi obra y, ahora, me he dado cuenta de que es más importante que mi obra sea buena que que yo sea el superautor. También es un poco de deconstrucción de mi propio machismo. No soy perfecto. ¿Qué es lo que le quiero dar a la gente? El mejor tebeo que puedo hacer. El mejor tebeo que puedo hacer no lo puedo hacer solo ni siendo orgulloso", termina.