Según ha indicado el Ayuntamiento en una nota, la convocatoria establece que las autorizaciones para la ocupación de la vía pública con los tradicionales puestos de caracoles guisados se otorgarán por un máximo de cuatro meses, estableciéndose una duración de 17 de febrero al 16 de junio, con el montaje y el desmontaje incluidos, y un periodo de apertura y venta de caracoles del 22 de febrero al 14 de junio de 2019.

El teniente de alcalde de Presidencia, Seguridad Ciudadana y Vía Pública, Emilio Aumente (PSOE), ha valorado que la preparación y venta de caracoles guisados se ha consolidado como una actividad comercial importante, con atractivo turístico y que da empleo a numerosas familias de la ciudad.

En distintos barrios y zonas de la ciudad se pueden degustar caracoles guisados con sabrosas recetas a las que cada establecimiento da su toque especial. Un total de 41 puestos que abren este año constituyen una invitación trazar rutas en busca de unos vasos de caracoles pequeños en caldo o un plato de los gordos en salsa picante.

La convocatoria, según señala el texto de la misma, recoge que se rige en su conjunto por la "prioridad del uso común" y el establecimiento de los "criterios-guías" que permitan "conciliar y ordenar" la actividad de instalación de Puestos de Caracoles, "velando por que las actividades autorizadas se realicen en las condiciones óptimas de seguridad, salubridad y ornato público, y con respecto a las condiciones exigibles de movilidad y accesibilidad, con la debida garantía de uso de los bienes de uso público, evitando el daño a los mismos, así como a las personas y sus bienes".

Entre otros requisitos para el ejercicio de la actividad, establece utilizar el puesto para la venta exclusiva de caracoles guisados, cervezas, refrescos, vino y agua, quedando prohibida la venta de otros productos alimenticios, así como bebidas alcohólicas de más de 15º.

Los puestos han de disponer de toma de agua potable de la red general de abastecimiento (debidamente contratada con la empresa suministradora) y eliminación de aguas residuales a la red de alcantarillado público, por conducciones soterradas.

En lugar visible se colocará cartel indicativo de los horarios de apertura y cierre de la actividad, así como la indicación de la prohibición de la venta de bebidas alcohólica a menores.

Asimismo, todos los puestos deberán contar con WC, a disponibilidad de los consumidores, colocando en lugar visible cartel indicativo de su ubicación. Debe disponer también de un recipiente adecuado para almacenar en el mismo todos los residuos que se produzcan. Estos desechos serán almacenados fuera de la vista del público y será retirada, en su momento, a los puntos establecidos de recogida por los servicios municipales de limpieza.

HIGIENE ALIMENTARIA

Junto a ello, se subraya que las personas manipuladoras de alimentos deberán poseer una formación adecuada en materia de higiene alimentaria, de acuerdo con la actividad laboral que se desarrolla. Se deberá cumplir estrictamente las leyes protectoras del trabajo, debiendo encontrarse en situación de alta en Seguridad Social el personal contratado en la instalación o servicios de que se trate.

Además, en las instalaciones de los Puestos para venta de Caracoles Guisados, queda prohibida la celebración de actividades lúdicas, como peroles o fiestas tradicionales, organizadas por los concesionarios de su gestión. Y en las inmediaciones de la actividad autorizada se prohíbe cualquier tipo de venta diferente a la expresamente autorizada, el montaje de cualquier tipo de atracciones recreativas o infantiles y la fijación de carteles publicitarios.

Por último, antes de la apertura deberán aportar certificados de las instalaciones eléctricas, de aguas y de gas, expedidos por instalador autorizado o técnico competente, y certificado final de montaje, donde se garantice que la instalación se ha realizado conforme a proyecto y acreditando que cumple con los requisitos de seguridad, solidez, higiene, accesibilidad y protección contra incendios.

LOCALIZACIÓN DE LOS PUESTOS

Así las cosas, los puestos se localizan en la Avenida Ollerías, en la prolongación de la avenida Gran Capitán, en la calle Periodista Eduardo Baro, en Plaza de la Oca, en la Glorieta de Hiroshima y Nagasaki, en el Parque Elena Moyano, en la Plaza de la Iglesia, en la calle Escritor Conde de Zamora, en la Avenida de Libia y en la Avenida Virgen de Fátima.

Igualmente, se ubican puestos en Plaza Matías Prats, calle Pintor Espinosa, Plaza Rafael Villar, Plaza Escritora Mª Teresa León, calle Libertador Sucre, calle Camino Viejo de Almodóvar, Bulevar Hernán Ruiz, Plaza de Vistalegre, calle Arqueólogo Antonio García y Bellido, Avenida de la Fuensanta, calle Arcos de la Frontera, avenida de Granada, Glorieta Cruz de Juárez y Avenida Isla Fuerteventura.

Por último, también se podrán consumir caracoles en los establecimientos de Plaza Cristo de Gracia, calle Compositor Rafael Castro, Paseo de la Merced, Bulevar -entre calle Policía Local Marisol Muñoz y calle Policía Local María Ángeles García-, Plaza de la Marina Española, Jardines de la Memoria, Ronda del Marrubial, calle Paseo de la Soleá, Plaza de la Magdalena; Glorieta Amadora, calle Isla Fuerteventura, calle Victoria Kent, Plaza de los Ríos, Plaza Poeta Juan Bernier, avenida Ministerio de la Vivienda, Pasaje Pantoja y calle Compositor Rafael Castro.

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