Poco a poco van conociéndose más datos del asesinato del concejal de Llanes (Asturias) Javier Ardines. Primero, al inicio de la investigación policial, se hablaron de causas políticas, pero no tardó en abandonarse esa teoría para abrazar otra, la del crimen pasional.

Meses de investigaciones culminaron con la detención esta semana de cuatro personas: Pedro N., como presunto instigador del crimen, dos ciudadanos argelinos como presuntos ejecutores y una cuarta persona como intermediario. Tres de ellos se encuentran ya en prisión comunicada y sin fianza tras prestar declaración este jueves ante la jueza. El cuarto está todavía pendiente de extradición, pues se encuentra en Suiza.

Siempre hablando en el terreno de la especulación, Pedro N. recelaba de una posible relación sentimental entre su mujer y Javier Ardines y contrató a dos sicarios para matarlo. Según ha publicado El Comercio, el inductor del crimen pagó 25.000 euros a los ejecutores, que se repartieron por igual esa cantidad.

Los dos sicarios abordaron a Ardines el 16 de agosto de 2018 y le redujeron con gas pimienta para evitar que la víctima, de complexión física fuerte, se resistiera. Después, le golpearon con un objeto contundente y ahogaron. El cuerpo de Ardines fue hallado a pocos metros de su casa.