Nacho y Jessica, en 'First dates'.
Nacho y Jessica, en 'First dates'. CUATRO

Nacho dejó boquiabierto a Carlos Sobera con su entrada al programa de este jueves de First dates. El madrileño llegó al restaurante de Cuatro en busca del amor, con su cazadora de camuflaje, su cresta y sus cuchillos con los que hace malabares en los semáforos: "En las chicas me fijo en que sean como yo, unas punkarras de puta madre", admitió el vallecano.

Por su parte, Jessica, una chica 'antisistema' cuyo objetivo es vivir en el campo y ser autosuficiente, también se quedó sorprendida al ver a Nacho, ya que este la recibió lanzando sus cuchillos al aire. "Su estilo de vida puede encajar con el mio, somos bastantes compatibles", comentó la canaria.

"Hay que ser nómada en la vida y buscarte la vida túu mismo, si no es en una casa okupa es alquilando un piso, buscándote la vida con sangre y sudor", dijo Nacho, que recordó que "tuve un hijo con 19 años viviendo en una casa okupa y fue bastante complicado".

Ya sentados en la mesa para cenar, Jessica le preguntó si ganaba mucho dinero haciendo malbares. A lo que Nacho contestó que "soy semaforista y con este trabajo, y luchando como un cabrón, me he comprado tres coches", afirmó, ante la cara de incredulidad de su acompañante. Ella le contó que está estudiando Ciencias Políticas, mientras que el madrileño estudió Jardinería, "pero el trabajo de jardinero está muy mal".

También hablaron de sexo, y Nacho le relató su mala experiencia haciendo un trío, porque "íbamos a hacer un cuarteto, pero nos falló una de las chicas, y a mí no me gustan los tíos...", admitió. Tras esa confesión, Jessica le preguntó por su cresta: "¿Cómo consigues que se quede así?". A lo que él contestó que "no uso gomina, me pongo jabón de lagarto, el de toda la vida. Es lo que mejor levanta la cresta a un punky ".

Al final, ambos tuvieron tantos puntos en común que no dudaron en reconocer que tendrían una segunda cita "y tomar unas cervezas" porque se lo habían pasado muy bien en la cena.