Pensionistas
Manifestación para protestar contra los recortes en pensiones y por la defensa del sistema convocada por la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones. EFE

Podemos ha confirmado este miércoles su rechazo a las 22 recomendaciones para reformar el sistema de pensiones en una reunión de la mesa de la comisión del Pacto de Toledo en la que los otros tres grupos representados, PP, PSOE y Ciudadanos, sí se han mostrado a favor de un documento que ya no verá la luz previsiblemente esta legislatura.

Además, la presidenta de la comisión, Celia Villalobos, ha descartado convocar una reunión extraordinaria al considerar que no había ningún documento nuevo, puesto que Unidos Podemos tampoco ha presentado los votos particulares a algunas de las recomendaciones con las que ya contaba el Ministerio de Trabajo.

Este martes, Unidos Podemos dio por roto el principio de acuerdo al levantarse de la mesa y acusó al resto de grupos de querer acelerar un pacto que, a la postre, habría supuesto "recortar las pensiones" y retrasar la edad de jubilación.

Después de la reunión de este miércoles, PSOE y Ciudadanos han acusado a Unidos Podemos de "mentir" en su valoración de las recomendaciones. "Desde el principio hemos dicho que teníamos votos particulares, no hemos engañado a nadie", ha insistido la portavoz de Unidos Podemo en la mesa de la comisión, María del Carmen Pita.

PP, Ciudadanos y muy especialmente hoy el PSOE han reclamado a Podemos que muestre los votos particulares que había anunciado a las recomendaciones que hoy ha terminado de impugnar. Su diputada, María Mercé Pereda, ha insistido en que lo hagan, porque ha reprochado que no han planteado en la comisión lo que declaran a los medios.

La diputada de En Marea y principal negociadora sobre pensiones de esta formación, Yolanda Díaz, ha rechazado hablar del número de votos particulares "porque sabemos perfectamente dónde estamos". Así, ha rechazado la "separación de las fuentes" de financiación de las pensiones, que es la "argamasa para recortar", así como subir de 35 a 37 años de cotización para cobrar el 100% de lsa pensiones o "desplazar el patrimonio de la Seguridad Social para pagar el déficit".

Díaz ha asegurado que su partido "no ha salido del Pacto de Toledo" pero ha rechazado "el consenso por el consenso y el pacto por el pacto". Ellos, ha dicho, están para "defender los derechos de los trabajadores y los pensionistas".

Este miércoles, todos los partidos menos ERC han coincidido en sus críticas a Unidos Podemos por salir de un preacuerdo por motivos electorales, incluidas formaciones de izquierda como PSOE y Compromís. A este respecto, Díaz ha apuntado que "han cambiado de bando". "No nos han doblegado", ha añadido

De la misma manera, la vicepresidenta de la comisión, la popular Celia Villalobos, ha descartado convocar una nueva reunión porque, tal y como había advertido horas antes, no ha habido ningún documento o prueba de que los grupos mostraran disposición para llegar a un acuerdo. "No convocaré", había dicho en tal caso. Había añadido que serán los diputados que salgan de las elecciones del 28 de abril quienes continúen unos trabajos que no tratan de garantizar las pensiones actuales, que Villalobos ha recordado que ya lo están, sino las de dentro de 20 30 años.

Nueva propuesta del PSOE

No sería así si prospera la petición que va a cursar el PSOE para prespentar un "texto de acuerdo al que no van a poder dedir que no", según ha anunciado Perea, que incluye dos de las reformas que pedía Podemos, para vincular las pensiones y no separa las fuentes de financiación de las pensiones.

Está por ver si fructificará esta última propuesta del PSOE, porque este miércoles Villalobos ya ha advertido de que no convocará otra reunión a menos de que haya una disposión real de los grupos para cerrar un acuerdo que se ve complicado. Díaz ha mostrado las dificultades para que Unidos Podemos llegue a un acuerdo con Ciudadanos y el PP, que "quieren fomentar los planes privados de pensiones".

Precisamente, Villalobos ha anunciado este miércoles que dejará la política cuando el 5 de marzo se disuelva el Parlamento. La ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio, ha considerado que serían "un broche de oro" que terminara su carrera política habiendo cerrado un pacto sobre las pensiones del futuro.

En los pasillos del Congreso, Valerio ha calificado de "incomprensible" lo que pasó este martes en la comisión del Pacto de Toledo.

Electoralismo

Este miércoles, los grupos se han lanzado acusaciones cruzadas de electoralismo para no cerrar un acuerdo que, según el Gobierno, la semana pasada estaba prácticamente cerrado. Estaba "visto para sentencia", según ha dicho la ministra. Después, Díaz la ha contradicho al recordar que lo que pretendían cerrar este martes todos los grupos menos Unidos Podemos y ERC era un documento lleno de "tachaduras" y con "todo tipo de cuestiones que era evidente que ayer no estaba terminado".

Para el portavoz del PNV, Aitor Esteban, la ruptura del preacuerdo es "lamentable" porque las pensiones, ha dicho, es un tema que realmente es importante para los ciudadanos.

Si bien no había acuerdo en las 22 recomendaciones, el Gobierno estaba tranquilo por que sabía que Podemos iba a presentar votos particulares, tres o cuatro según han apuntado fuentes de Trabajo, una cantidad que Díaz no ha querido confirmar, pero contaba con el apoyo que siempre ha mostrado el PP. También Ciudadanos, a quien en el Ejecutivo se señala como el máximo beneficiario del paso atrás que dio este martes Podemos.

Asimismo, tanto PP como Ciudadanos han criticado el movimiento de la formación morado, por "boicotear" y "dinamitar" por unos "intereses" que ambos grupos han desvinculado de las pensiones. Estos dos partidos también han coincidido trasladar un eventual acuerdo sobre las pensiones futuras a la próxima legislatura, con unas mayorías que nadie puede pronosticar a día de hoy.

Este miércoles, el diputado naranja y portavoz suplente de la comisión del Pacto de Toledo, Sergio del Campo, ha rechazado convertir una nueva reunión en un "cruce de cuchillos" y en una refriega electoral "a costa de las pensiones".

Del Campo se ha referido del "boicoteo" por parte de Podemos y ha afirmado que "tiene poco sentido ir a una comisión en la que al final todo el mundo va a ir con los cuchillos". Frente a la apreciación del Ministerio de Trabajo, Del Campo ha indicado que el acuerdo no estaba tan ultimado. Habría dado tiempo para antes de las elecciones del 26 de mayo, pero con el adelanto de las generales al 28 de abril los tiempos se han ajustado demasiado como para llegar a un consenso que no sea demasiado precipitado.

Al término de la reunión, Del Campo se ha reafirmado señalar que "el populismo es el mayor riesgo para las pensiones". "No sólo lo han roto sino que están mintiendo", ha dicho antes de volver a rechazar una nbueva reunión para que se convierta en un "mitin". "Mítines a la calle, pero el Pacto de Toledo es una cosa muy seria".

Enganchada entre Podemos y Compromís

La polémica en torno al pacto de pensiones también ha estado servida entre partidos teóricamente en la misma línea. Diputados de Podemos y de Compromís han intercambiado este miércoles en Twitter reproches mutuos.

"Algunos tendrán que explicar por qué rechazan IPC, garantizar pensiones dignas, terminar con el déficit de la Seguridad Social en 2025, la brecha salarial", ha tuiteado Ignasi Candela, de Compromís, como réplica a una información de que Podemos rechazaba el preacuerdo.

La portavoz adjunta de Unidos Podemos, Ione Belarra, le ha acusado por el mismo medio de ser "el recadero del PSOE" y de "mentir". Su versión es que había acuerdo "en 1 de las 22 recomendaciones. Que son eso, recomendaciones, no cambios legales".

Candela ha replicado para acusar a Unidos Podemos de ser "aliado del PP y de la banca".