Una juez de Barcelona ha condenado hoy a dos penas de un año de prisión al padre y la madre de un alumno de un colegio de la capital catalana por agredir a dos profesoras y la conserje de la escuela Eduard Marquina de Barcelona.

Además, durante seis meses no podrán acercarse a menos de 200 metros de la escuela.

Es la primera vez que se trata como delito la agresión de unos padres a profesores
Han sido declarados culpables de un delito de
atentado a un funcionario y se ha dictado una sentencia pionera en Cataluña.

La agresión de la que fueron víctimas la directora, una jefa de estudios y una conserge tuvo lugar en el interior del centro el 11 de octubre de 2006 después de que reclamaran a los padres el pago de 5 euros por utilizar el servicio de guardería previo al inicio de las clases.

La juez ha aplicado una instrucción de la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) para que los fiscales dejaran de tipificar estas conductas como una simple falta y las consideraran como un delito.

Durante el juicio, los acusados negaron haber agredido a las trabajadoras del centro donde estudiaba su hijo.