UGT señala en un informe que las mujeres tienen que trabajar diez años más para
UGT señala en un informe que las mujeres tienen que trabajar diez años más para UGT

Las mujeres en Baleares cobran de media un total de 3.584,25 euros menos que los hombres al año, cifra que sitúa la brecha salarial en un 15,49 por ciento y coloca la comunidad como segunda con menos desigualdad del Estado en estos términos, después de Canarias, según ha señalado la Unión General de Trabajadores (UGT) en su informe 'Reducir la brecha salarial, la prioridad', realizado con motivo del Día por la Igualdad Salarial del 22 de febrero.

Más concretamente, en las Islas las mujeres ganan de media anual un total de 19.702,60 euros, mientras que los hombres cobran de media 23.286,85 euros, unos resultados que, si se compara con ejercicios anteriores, mientras suben los salarios medios de las mujeres, los de los hombres descienden.

Sin embargo, Asturias, Navarra y Cantabria son las tres ComunidadesAutónomas con las brechas salariales más altas y, por su parte, las mujeres trabajadoras en Extremadura reciben los salarios más bajos de España y soportanuna brecha salarial del 19,46 por ciento.

A nivel nacional, en la presentación del informe este martes la vicesecretaria general de UGT, Cristina Antoñazas, ha explicado que "las mujeres tienen que trabajar diez años más para ganar lo mismo que los hombres".

"Llevamos presentando desde hace una década este informe porque refleja los recursos económicos que tendrá la mujer a lo largo de su vida y que marcarán aspectos tan importantes como su independencia, su pensión, etc. Los empresarios se ahorran, como mínimo 42.155 millones de euros anuales por pagar menos a las mujeres", ha añadido Antoñanzas.

Asimismo, ha calificado de "inaceptable" que las mujeres sufran esta discriminación que llega "hasta casi el 23 por ciento del salario" y lleva a que al año las mujeres cobren "casi 6.000 euros menos" que los hombres.

Esta "brecha", según considera, "sume a las mujeres en la pobreza". "Dos de cada diez asalariadas son pobres, y más de la mitad de las mujeres con empleo son, en el mejor de los casos, mileuristas", ha añadido.

Por otro lado, ha indicado que si las mujeres son técnicos, perciben entre un 15 por ciento y un 20 por ciento menos, y si no hay cualificación, reciben un tercio menos que los hombres. Además, asegura que el tipo de empleo tampoco garantiza mejores salarios ya que la brecha "es superior a la media" en los contratos indefinidos y tres de cada cuatro jornadas a tiempo parcial" son desempeñadas por mujeres. Y las de más alta edad, "retrasan su jubilación más allá de los 65".

Cristina Antoñanzas ha afirmado además que hay varios sectores en los que se supera el 30 por ciento de diferencia salarial entre hombres y mujeres, "como en Actividades Administrativas y Servicios Auxiliares (32,61 por ciento), en Actividades Profesionales, Científicas y Técnicas (32,23 por ciento) y en Otros Servicios (31,36 por ciento).

En el sector de la Hostelería, mayoritariamente feminizado, es donde se dan los salarios más bajos y las mujeres perciben casi 3.300 euros menos que los hombres al año.

LEGISLACIÓN

Por todo ello, la vicesecretaria general de UGT ha reclamado la necesidad de legislar con el fin de reducir esta brecha salarial y no dejar "en manos de la negociación colectiva" esta tarea.

"La acción sindical que estamos realizando para reducir la brecha, a través de la negociación colectiva y los planes de igualdad, está dando sus frutos. Ha descendido en 13 de las 18 grandes Secciones de Actividad. Pero es necesario una ley que obligue a un mayor compromiso por parte de los empresarios en esta materia. No pueden lavarse las manos porque es su responsabilidad", ha apostillado.

En este sentido, ha exigido "una Ley de Igualdad consensuada con los agentes sociales", ya que, según asegura, la legislación actual es "insuficiente" para eliminar la brecha.

"Falta un marco normativo exhaustivo que elimine la desigualdad salarial que soportan las mujeres; una ley de transparencia salarial, con el fin de que conocer la brecha que existe en las empresas; y una Inspección de Trabajo más cualificada, con más recursos, para detectar las múltiples vías a través de las cuales se discrimina a las mujeres en el empleo", ha concluido.