¿Conoces cuáles son tus derechos al llevar el coche al taller?
La garantía de un coche nuevo es de dos años desde el momento de la adquisición.  jcomp / Freepik

A la hora de adquirir un vehículo nuevo o de segunda mano y llevarlo después al taller, es fundamental conocer cuáles son los derechos que amparan al consumidor para así evitar futuros problemas.

Llevar el coche al taller suele acarrear un gasto de dinero elevado salvo que esté en garantía, por eso, antes de dejarlo, es importante tener en cuenta una serie de consejos como, por ejemplo, solicitar un presupuesto desglosado de la reparación o exigir una fecha aproximada de entrega.

Desde la Organización de consumidores y usuarios (OCU) aconsejan que lo primero que hay que comprobar cuando el coche sufre una avería es si sigue vigente la garantía de compra, un derecho irrenunciable que la ley otorga a los consumidores y que es de dos años desde el momento de la adquisición de un coche nuevo.

En el supuesto de que el coche adquirido sea de segunda mano, tienen garantía de un año como mínimo, siempre y cuando haya sido comprado en un concesionario.

En el caso de que el vehículo esté en garantía, las reparaciones por fallos de origen son siempre gratuitas. El cliente no tiene que pagar nada, pero si que tiene que solicitar una copia del ingreso del coche en el taller, en la que además de detallar que el vehículo está en garantía y que la reparación, por tanto, es gratuita, también se tienen que especificar todas las reparaciones que se le hayan hecho al vehículo.

Además, mientras se realiza la reparación se suspenden los plazos de duración de la garantía y se inicia un nuevo plazo de seis meses para esa avería en concreto. En cambio, si el vehículo no está en garantía, cada reparación tiene su propia garantía, generalmente de tres meses o 2.000 kilómetros.

En cualquier caso, a la hora de ir al taller desde la OCU aconsejan:

  • Reclamar cuando la reparación no sea correcta o si se vuelve a producir la avería.
  • Preguntar sobre las condiciones del servicio y por las tarifas.
  • Solicitar presupuesto de la reparación. Además, el cliente tiene derecho a ser informado de cualquier posible incremento del importe presupuestado.
  • Solicitar las hojas de reclamaciones si la reparación acarrea problemas. Si se niegan a facilitarlas, se puede presentar una reclamación por escrito o burofax con acuse de recibo en la Dirección General de Consumo provincial o autonómica correspondiente junto con toda la documentación pertinente.