Queen y Adam Lambert
Brian May y Adam Lambert en un concierto de Queen. WIKIPEDIA

Queen actuará en la ceremonia de los Óscar, la gran fiesta del cine en Estados Unidos, el próximo domingo en el Dolby Theatre de Los Ángeles.

Según acaba de anunciar la Academia de Hollywood, la banda volverá al escenario de los Óscar con Adam Lambert como vocalista junto a los miembros originales Brian May y Roger Taylor.

Precisamente Queen está en boca de todos tras el éxito de Bohemian Rhapsody, la película biográfica del fallecido vocalista Freddie Mercury, con cinco nominaciones a los Óscar.

Rami Malek, el 'show' debe continuar

Rami Malek (Bohemian Rhapsody) en la piel del inolvidable Mercury es el favorito al Óscar a mejor actor, categoría donde compite con Bradley Cooper (Ha nacido una estrella); Christian Bale (El vice del poder); Viggo Mortensen (Green Book) y Willem Dafoe (Van Gogh, a las puertas de la eternidad).

Encarnar a un mito tan querido como Freddie Mercury podía ser una bendición o un regalo envenenado, pero el trabajo de Rami Malek en Bohemian Rhapsody no solo ha convencido a los millones de fans de Queen sino que le ha dado el Globo de Oro al mejor actor de comedia o musical, y el Bafta y el premio del Sindicato de Actores (SAG) al mejor intérprete masculino.

"Sabíamos, y lo pensamos de manera colectiva, que había que reflejar aspectos difíciles de su vida, los retos, las dudas y también los éxitos. Pero tras conocer a Freddie, con todas las investigaciones que hice, creo que hablamos de un hombre muy perfeccionista que quería celebrar la alegría de la vida; divertirse, ante todo y sobre todo", señaló a Efe.

La carrera de Malek (Los Ángeles, 1981), de ascendencia egipcia, incluye papeles en series como The Pacific y películas como Las vidas de Grace (2013), aunque el rol que le presentó al gran público fue el del hacker taciturno de Mr. Robot.

Sería una sorpresa que no se llevara el Óscar al mejor actor, aunque en esta temporada de premios Malek ha tenido que sortear, como ha podido, un turbio obstáculo en su camino: las acusaciones de agresión sexual contra Bryan Singer, director de Bohemian Rhapsody, y de quien ha tratado de alejarse lo máximo posible.