Una doble explosión ocurrida este lunes en la ciudad de Idlib, situada al norte de Siria, ha ocasionado la muerte de 24 personas, entre ellos 16 civiles, según ha informado el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

De los civiles, al menos cuatro son niños, otros cuatro son combatientes y el resto todavía están sin identificar, dijo la ONG, cuya sede se encuentra en el Reino Unido pero que cuenta con una amplia red de colaboradores sobre el terreno.

El Observatorio no pudo precisar más detalles ni el origen de esas dos explosiones.

La fuente añadió que, según su último recuento, al menos 475 personas han perecido, entre ellas civiles y combatientes, desde el pasado mes de abril en esta zona.

Los 'Cascos Blancos', en tareas de rescate y extinción de fuegos

Por su parte, la Defensa Civil Siria, conocidos también como los Cascos Blancos, aseguraron este lunes, a través de su cuenta oficial de Twitter, que la doble explosión en la ciudad de Idlib, ha dejado "varios civiles muertos", uno de ellos un voluntario del cuerpo de rescate que opera en zonas opositoras.

Según el texto, varios equipos de rescate de los cascos blancos están participando en las tareas de rescate y de extinción de los fuegos, ayudando a los civiles que se encuentran en la zona donde han sucedido ambas explosiones. Según informa la organización que han salvado más de 100 mil vidas, las explosiones se deben a dos vehículos bomba.


El Observatorio, además, ha indicado que la segunda explosión tuvo lugar una vez que llegaron las ambulancias para socorrer a los heridos de la primera.

Ninguna de las dos fuentes precisaron el origen de estos ataques y, hasta el momento, ningún grupo ha asumido la autoría.

Idlib, controlada por el Organismo de Liberación del Levante

La ciudad de Idlib se encuentra controlada por el Organismo de Liberación del Levante, como se denomina la coalición armada creada en torno a la antigua rama de Al Qaeda.

La provincia norteña de Idlib se ha convertido en el último bastión opositor al presidente sirio, Bachar al Asad, que esperaba una ofensiva gubernamental contra la región hasta que un acuerdo del pasado 17 de septiembre entre Rusia y Turquía la paralizó momentáneamente.

El acuerdo estipuló la creación de una franja desmilitarizada de unos 20 kilómetros que abarca las provincias norteñas de Hama, Alepo, Idlib y Latakia.

Desde que se estipulara el acuerdo han sido múltiples los ataques que han sufrido estas zonas tanto por las fuerzas leales a Damasco como por los insurgentes que se encuentran en la región.