Manteros con la mercancía atada saliendo de plaza Catalunya.
Manteros saliendo de la estación de la plaza Cataluña con mercancía. Julio César Guerra

Efectivos de la Guardia Urbana y de los Mossos d'Esquadra, con el apoyo de los vigilantes de TMB y de Renfe, han desplegado este mediodía un dispositivo de prevención estable para evitar que los manteros se instalen en los intercambiadores subterráneos de la estación de la plaza de Cataluña de Barcelona y en la superficie.

El operativo pretende evitar la permanencia de los vendedores ambulantes. Desde Renfe se había denunciado varias veces que se podría un problema de seguridad grave en caso de tener que desalojar la estación.

El dispositivo estará coordinado por la Guardia Urbana. En virtud de la Ley de seguridad privada, los vigilantes actuarán bajo la dirección de los cuerpos de seguridad y tendrán la consideración de agentes de la autoridad.

El dispositivo será variabls y periódicamente se analizará su efectividad. En un comunicado, el Ayuntamiento de Barcelona ha subrayado que las actuaciones mantendrán los criterios de oportunidad y proporcionalidad definidos por la Junta Local de Seguridad de 2016. Así, se garantizará la seguridad de todas las personas y no se generarán acciones que puedan representar un daño mayor del que pretenden evitar.

Durante el mes de enero se hicieron varias operaciones policiales contra la venta ambulante, pero los manteros volvían a instalarse cuando los agentes se iban.

El comisionado de Seguridad, Amadeu Recasens, ha insistido en que "el objetivo es que el espacio quede vacío porque es una zona crítica ferroviaria". Ha indicado que en el supuesto de que haya gente vendiendo se intervendrá "con la fuerza que sea necesaria".

Recasens ha añadido que desde el área social del Ayuntamiento se está buscando "una salida legal" en la "necesidad de supervivencia en el día a día" de los vendedores. "Si solo les damos una solución policial, sabemos que no funcionará, la solución preventiva tampoco si en paralelo no ponemos una intervención social", ha expuesto.

Quince intervenciones en las primeras horas

El dispositivo ha empezado a las doce del mediodía de este lunes con 70 agentes, que son la suma de 40 de la Guardia Urbana y una treintena de los Mossos d'Esquadra, entre los que han participado tres equipos de ARRO. Estos agentes han apoyado técnica y logísticamente a los vigilantes de TMB y Renfe, según ha explicado el inspector de la Unidad de Apoyo Policial de la Guardia Urbana de Barcelona, Josep Jordi Guerrero.

Guerrero ha dicho que la "intervención preventiva" ha ocupado el vestíbulo de Renfe, la rotonda de TMB y los andenes de la línea 3 y 1 del metro. Al ver el despliegue del dispositivo, en un primer momento un grupo de vendedores se ha marchado "sin ningún tipo de enfrentamiento ni conflicto", ha indicado. Después se ha intervenido el género a otros grupos de vendedores que han llegado procedentes de la vía de Renfe. A las tres de la tarde se habían hecho 15 intervenciones de este tipo sin detectar ninguna ocupación del espacio.

El inspector ha expuesto que la participación de los agentes de la Guardia Urbana y los Mossos es necesaria "dada la incapacidad manifiesta para hacer frente a una intensidad de ocupación del espacio tan elevada" por parte de los vigilantes de Renfe y TMB. No obstante, ha explicado que "la idea final del dispositivo es que sea el propio servicio de vigilancia de seguridad privada la que se haga cargo de todo el centro, del vestíbulo y de los andenes".

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