Fascitis plantar
Ejercitarse en superficies duras y no entrenar gradualmente son factores de riesgo. GTRES

Estamos en una sociedad cada vez más sedentaria en la que cualquier actividad física, por poca que sea, está bien considerada a la hora de combatir el sedentarismo. El movimiento se demuestra andando y, para atraer a la buena suerte, dicen que hay que empezar a caminar con el pie derecho ¿no? Supersticiones aparte, tanto el diestro como el siniestro deben estar en buenas condiciones a la hora de caminar pero a menudo nuestro contacto con el suelo sufre vicisitudes que condicionan la pisada y nuestra capacidad de hacer ejercicio e incluso salir a pasear.

La inflamación de la fascia, la banda de tejido elástico que va desde el talón a la base de los dedos, es una patología bastante frecuente, sobre todo en deportistas como atletas o futbolistas. También puede aparecer a partir de los 45 años en personas que llevan una vida sedentaria, con sobrepeso o que emplean un calzado inapropiado.

Aquellos con pie plano o cavo, tienen más predisposición a sufrir fascitis plantar por alteración de la pisada. El doctor Armando Macera, especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Universitario Infanta Elena de Valdemoro, integrado en la red sanitaria pública madrileña, asegura que "el deporte de fin de semana sin un entrenamiento gradual, también es un factor de riesgo".

No esperar

El principal síntoma de esta enfermedad es un dolor intenso en la zona interna del talón. El dolor se agudiza por la mañana, al dar los primeros pasos después de descansar toda la noche. Y en los deportistas el dolor también puede aparece después de realizar ejercicio intenso.

El doctor Macera asegura que es importante acudir al especialista cuando aparecen los primeros síntomas, ya que "la inflamación, inicialmente aguda de la fascia, si nos sometemos a mucha sobrecarga mecánica, puede llegar a un cuadro crónico y degenerativo".

El tratamiento

En la Unidad de Pie y Tobillo de este centro quince de cada cien pacientes que van a consulta sufren fascitis plantar. En la mayoría de los casos, el tratamiento es conservador: calzado adecuado; plantillas adaptadas para reducir la tensión en la fascia y amortiguar el impacto en el talón; dejar de hacer actividades físicas que supongan una sobrecarga mecánica y realizar ejercicios de estiramiento muscular.

Cirugía poco invasiva

No obstante, hay pacientes a quienes el tratamiento habitual no da buenos resultados, entonces el especialista debe valorar otras opciones. Así lo explica el doctor Macera: "se opta por el tratamiento invasivo, con infiltración de corticoides y, si aun así no existe mejoría, se debe intervenir quirúrgicamente al paciente".

En estos casos, la Unidad de Pie y Tobillo de este hospital ha comenzado a utilizar una técnica quirúrgica mínimamente invasiva, la hemifasciectomia plantar endoscópica, pionera en la Comunidad de Madrid, "que tan solo requiere dos pequeños abordajes a nivel del talón, menores de un centímetro, para introducir un instrumental específico con una cámara endoscópica", explica el especialista.

Gracias a ella, la recuperación del paciente es más rápida, menos dolorosa y evita posibles complicaciones quirúrgicas. Además, al contrario que en la técnica tradicional que conlleva una cicatriz en el talón, con la hemifasciectomia plantar endoscópica el paciente puede apoyar el pie a las 24 horas de la intervención.

Para prevenir

El doctor Macera concluye facilitando algunos consejos para evitar esta patología: no llevar una vida sedentaria, utilizar un calzado que sujete el pie y amortigüe la pisada y practicar deporte con un entrenamiento adecuado y de intensidad progresiva intentando evitar superficies duras al correr.