Hidroavión del Ministerio
Imagen del hidroavión del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. SERVIMEDIA

Los incendios forestales repuntaron el pasado mes de enero al calcinar 3.378,62 hectáreas en España en lo que fue el tercer peor enero de la última década después de que 2018 se convirtiera en el mejor año en esta materia desde 1963.

Los datos provisionales proporcionados por las comunidades autónomas al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación indican que en 2018 se quemaron 25.162,44 hectáreas, lo que supone la cifra más baja no sólo del último decenio, sino en 55 años, con 22.679 hectáreas arrasadas en 1963.

Después de 1963 y 2018, los siguientes años con menos superficie quemada por el fuego son 1964 (31.398 hectáreas), 1971 (35.044), 1965 (38.018), 1961 (46.251) y 1966 (49.354). El peor de la serie histórica es 1985 (484.476), seguido de 1978 (439.526), 1994 (437.635) y 1989 (426.693).

Sin embargo, este año comenzó con 3.378,62 hectáreas calcinadas por las llamas en enero, que es la tercera cifra más alta del decenio, sólo por detrás de 2017 (5.889,86) y de 2012 (3.994,57). Los mejores eneros fueron los de 2010 (105,66) y 2018 (547,44).

De las hectáreas arrasadas el pasado mes de enero, que abarcan un 0,012% del territorio nacional, un total de 460,63 corresponden a vegetación herbácea (pastos y dehesas) y el resto a vegetación leñosa, concretamente 2.830,41 hectáreas de matorral y monte abierto, y 87,59 de superficie arbolada.

Siete de cada 10 en el norte

Por otro lado, en enero se produjeron 500 siniestros, de los que 230 fueron incendios (que arrasaron al menos una hectárea) y 270 conatos (con menos de una hectárea quemada).

El noroeste peninsular (Asturias, Cantabria, Galicia, País Vasco y las provincias de León y Zamora) concentró un 71,57% de los incendios y conatos forestales en enero de este año, mientras que el resto de los siniestros se repartieron entre las comunidades interiores peninsulares (concretamente, las provincias de las regiones no costeras, salvo León y Zamora), con un 19,39%; el área mediterránea, con un 7,64%, y Canarias, con un 1,40%.

En cuanto a la superficie forestal arrasada por el fuego, un 90,12% pertenece al noroeste; un 6,08% al área mediterránea, y un 3,80% a las comunidades interiores. La mayor cantidad de superficie arbolada arrasada por el fuego se produjo en el noroeste (80,50%), por delante del área mediterránea (11,56%) y las comunidades interiores (7,93%).