Pablo Casado
El presidente del PP, Pablo Casado, participa este sábado en Zaragoza en la clausura de la Convención de Economía y Empleo del Partido Popular, EFE

El presidente del PP, Pablo Casado, ha arrancado este sábado la precampaña en un acto del partido marcando distancia con Ciudadanos, aunque sin mencionarle, al advertir que "no han gestionado ni una sola concejalía".

Casado, en la clausura de la Convención de Economía y Empleo del PP, que se ha celebrado en Zaragoza, ha querido así subestimar la experiencia de Cs, que gestiona más de 70 ayuntamientos, aunque la mayoría pequeños.

Cuando en España "pintan bastos" y urge emprender una serie de reformas, el líder del PP se ha preguntado qué es mejor, si jugárselo todo a la "ruleta rusa" para ver si alguien "en su primer vuelo le da por aterrizar bien" o los españoles confíen en el que "ha salvado España dos veces".

"No hay tiempo que perder" y solo el PP está al otro lado, ha avisado Casado cuando quedan poco más de dos meses para las elecciones, dudando también de la política de pactos que pueda Cs poner en marcha.

Quien quiere que gobierne el PP y quien apueste por sus políticas y por el 155 tiene que votar al Partido Popular, ha subrayado Casado: "Los senadores del PP son los senadores del 155", los únicos comprometidos con la legalidad, ha añadido.

Siguiendo con la crisis de Cataluña, ha presumido durante su intervención de que gracias a su partido "se ha detenido la venta de España a los independentistas" y "han tirado la toalla", forzando un adelanto electoral para el 28 de abril.

Ha echado en cara al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que este viernes, cuando anunció la convocatoria de elecciones, no fuera capaz de decir que no volvería "a pactar con Torra" y tampoco con los "comunistas".

Un discurso muy electoral

Un discurso muy electoral que ha arrancado en Aragón, ha dicho, porque allí ganaron las elecciones de 2015, mientras que Pedro Sánchez, ha recordado, está este sábado en Sevilla, empezando una precampaña donde perdieron el Gobierno "por esa política de cesión a los independentistas" y una corrupción sistémica.

Sin embargo, el tema del 'procés' ha estado en esta ocasión más en un segundo plano y Casado se ha centrado sobre todo en poner en valor la gestión económica del partido y las propuestas que tienen planeadas para acabar "con la pesadilla" socialista.

Según ha explicado, cuando el PP llegue al Gobierno va a parar "la que iba a ser la futura recesión en España y lo va a hacer con toda una estrategia sustentada en la idea de poner en marcha "la mayor devolución de espacios de libertad que se haya hecho nunca".

Los gobiernos, ha indicado, están para "incentivar y no molestar", para apoyar y no intervenir, y por eso, entre otras medidas, van a emprender una "revolución fiscal" que supondrá la bajada de todos los impuestos.

"Estamos en política no para ocupar el poder, sino para mejorar el futuro de nuestros hijos y salvaguardar los servicios de los más vulnerables", ha recalcado, pero no para cuadrar unos Presupuestos "a martillazos" para contar con el apoyo de los comunistas y Bildu.

La competitividad será otro de los ejes de la política económica del PP para generar, entre otras cosas, más empleo, y en este punto ha atacado a Sánchez, por dejar más desempleo del que había cuando llegó a la Moncloa hace ocho meses y medio.

Ganar en competitividad también requiere de acabar con las trabas burocráticas a la creación de empresas y también habrá reformas, ha detallado, en el campo energético y facilidades a la industria "que no estén lastradas por políticas trasnochadas de la izquierda".

Sobre la educación, otro de los pilares para el PP, ha criticado sobre todo la "contrarreforma" educativa aprobada el viernes "por la puerta de atrás" para volver a arrojar a toda una generación de españoles "al fracaso escolar.