Lazos amarillos en el juicio del procés
Oriol Junqueras (en el centro), junto Jordi Turull y Jordi Sànchez, que luce un lazo amarillo en la solapa. J.J.Guillén / EFE

El tribunal del juicio al procés autoriza a los acusados a responder a las preguntas que se les planteen en catalán si así lo consideran "por razones de carácter emocional". Para ello, habrá dos intérpretes a su disposición en la sala, que traducierán sus palabras poco a poco, aunque no de modo simultáneo.

El presidente del tribunal, Manuel Marchena, ha informado que la sala rechaza la traducción "simultánea" porque restringiría el principio de publicidad de la vista, ya que todos los que están fuera del Salón de Plenos donde se celebra la vista no podrían entender las respuestas, al carecer de auriculares para ello.

Según Marchena, la Sala ha adoptado esta decisión tras hacer un ejercicio de "ponderacion" y rechaza finalmente esta posibilidad, aunque se dispondrá de intérprete en la sala para una traducción "consecutiva" si es necesario.

El magistrado ha citado la Carta Europea de Derechos Humanos para rechazar esta posibilidad y también que los abogados puedan plantear sus preguntas en catalán, ya que ésta rechaza otorgar "derechos individuales ni colectivos a los hablantes de una lengua minoritaria".

Por ello, y ante la posibilidad de que los acusados quieran contestar por razones "de carácter emocional" en idioma catalán, podrán hacerlo pero mediante dos intérpretes que estarán a su disposición en la sala y que traducirá sus palabras poco a poco aunque no de modo simultáneo.

Ha recordado además que los doce acusados se expresaron en castellano durante la instrucción del procedimiento en sus manifestaciones ante el juez Pablo Llarena.

Sentados con sus abogados

Entre otras cuestiones previas, la sala también ha comunicado que permitirá a los acusados sentarse detrás de sus abogados, si ellos consideran que de esta forma su defensa será más efectiva para poder así intercambiar impresiones o documentos en la sala, y no en bloque tal y como llevan las tres primeras jornadas del proceso.

Eso sí, ha precisado que "aquellos que opten por permanecer donde están", esto es en el banquillo de los acusados, "no pueden seguir con el trasiego de documentos y con la interrupción en la sala con contactos permanentes que se pueden evitar colocándose con una proximidad física a sus letrados". Y aunque Marchena ha recordado que esta decisión solo está prevista en juicios con jurado, "la sala no quiere poner ningún limite a la posibilidad de un contacto físico".