Diputados de En Marea en el Congreso, elecciones de junio de 2016
Diputados de En Marea en el Congreso, elecciones de junio de 2016 EUROPA PRESS - Archivo

La división de voto entre los diputados de En Marea durante el debate de las enmiendas a la totalidad de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) ha generado una nueva brecha interna en la confluencia gallega que se produce con la convocatoria de las elecciones generales en el horizonte tras fracasar el intento del Gobierno de Pedro Sánchez de sacar adelante las cuentas para este año.

Y es que solo la diputada de En Marea Alexandra Fernández ha respetado la línea marcada por la dirección del Consello das Mareas -máximo órgano de decisión entre plenarios- y ha votado 'no' al proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE), cuya devolución también ha apoyado PP, Ciudadanos, ERC, PDeCAT, CC, UPN, Bildu, Foro y otra diputada de En Comú adscrita a Unidos Podemos, Marta Sibina.

El resto de los diputados de En Marea integrados en Unidos Podemos-En Comú-En Marea -Yolanda Díaz, Antón Gómez-Reino, Ángela Rodríguez y Miguel Anxo Fernán Vello- han secundado la directriz del Grupo Confederal que lidera Pablo Iglesias.

Horas después, el portavoz de En Marea, Luís Villares, comparecía ante los medios para lamentar que estos últimos "no siguiesen las directrices de la organización", algo que, para el magistrado en excedencia, "no debe volver a repetirse". Con todo, ha evitado concretar si la dirección que él mismo encabeza baraja tomar medidas disciplinarias contra los parlamentarios que votaron contra la línea trazada por el Consello das Mareas.

Por su parte, Podemos Galicia, Esquerda Unida y Anova -los integrantes de la candidatura que se presentó a las elecciones generales de junio de 2015- emitían sendos comunicados en los que critican los rechazos a los presupuestos y marcan distancia con la dirección de En Marea, recordando que los diputados fueron electos por una coalición electoral previa a la constitución del partido instrumental en la Asamblea de Vigo, celebrada un mes más tarde de la cita con las urnas.

DIVISIÓN EN EL GRUPO

Mientras arrancaba la segunda jornada del debate de los presupestos en las Cortes, el Consello das Mareas difundía un comunicado en el que ratificaba su postura contraria a facilitar la aprobación de los PGE por considerarlos negativos para Galicia ante el descenso de 19 puntos en la inversión estatal para la comunidad.

Minutos despues, solo Alexandra Fernández votaba no a las cuentas, los que constituye el último episodio de la fractura interna en la que vive instalada el partido instrumental desde hace meses, con una dirección del partido liderada en Galicia por Luís Villares que no reconoce el sector crítico, en el que se encuentran casi todos los diputados del Congreso.

De hecho, durante el último plenario celebrado en octubre, los diputados que este miércoles desoyeron a la dirección política de En Marea se negaron a rendir cuentas ante el plenario de una organización que no reconocen como propia por haber sido constituída después de las elecciones generales de junio de 2016.

Ese día, Alexandra Fernández tomaba la palabra para cargar contra sus compañeros en el Congreso, a los que llegó a acusar de guiarse por "intereses personales" y de actuar como "satélite" de Unidos Podemos. Este martes, las diferencias entre Fernández, miembro de Anova aunque alineada en el sector crítico con la dirección del partido nacionalista, y sus compañeros han vuelto a quedar explicitadas.

LUÍS VILLARES

Durante la tarde de este miércoles, Luís Villares abandonó momentáneamente la sesión plenaria que se celebraba en la Cámara gallega para hacer declaraciones desde la sede de En Marea, ubicada en las proximidades del Pazo do Hórreo.

"En Marea es un espacio político soberano, no estamos sometidos a la disciplina de voto de Podemos. Son nuestros aliados, pero no estamos subordinados a Podemos, ni en Galicia ni en el conjunto del Estado. Si Pedro Sánchez tenía negociado algo con Pablo Iglesias, fantástico; pero eso no incluye a En Marea, porque los cinco diputados tienen una dirección política", ha aseverado.

Así, ante la desobediencia reiterada de cuatro de los cinco parlamentarios a rendir cuentas ante el partido instrumental y a seguir las directrices marcadas por sus órganos, Luís Villares ha incidido en que "la asamblea fundacional de Vigo y los plenarios posteriores" decidieron que la dirección política del grupo en el Congreso quedaba en manos de los órganos directivos de En Marea.

El rechazo del Congreso de los Diputados a las cuentas aboca al Gobierno central a una convocatoria de elecciones generales que llegarían en un momento de profunda división interna de En Marea, con los tres partidos de la coalición de 2016 enfrentados abiertamente a la dirección de Luís Villares.

Cuestionado sobre el escenario de alianzas para unas elecciones generales, Luís Villares ha comentado que En Marea quiere "contar con todo el mundo", incluidos los ahora diputados en Madrid, y que la fórmula para acudir a la cita con las urnas debe ser la actual: la de partido instrumental de adscripción individual. Además, ha añadido que ha de garantizarse que En Marea cuente con grupo propio en el Congreso, lo que no les fue permitido en 2016 y motivó su integración en el Grupo Confederal de Unidos Podemos.

ANOVA, EU Y PODEMOS

Por su parte, los partidos de la candidatura En Marea a las generales de 2016 -Anova, EU y Podemos Galicia- han aprovechado para marcar distancias con la dirección de Luís Villares a través de sendos comunicados en los que inciden que sus representantes fueron electos como miembros de una coalición y no bajo el partido instrumental.

Podemos Galicia censura el "bloqueo" a "unos presupuestos sociales y comprometidos" con Galicia que, además, "abren la puerta a un adelanto electoral" que podría derivar en la trasladación del 'modelo andaluz' -PP, Cs y Vox- al Gobierno del Estado. "Hoy es un día triste para la ciudadanía progresista. Los presupuestos más sociales de la última década fueron tumbados por el bloque reaccionario", añaden.

A renglón seguido, agradece el trabajo de los diputados "electos bajo el mandato de la coalición En Marea" que, según la organización que lidera el parlamentario Antón Gómez-Reino, "trabajaron durante meses para un acuerdo parlamentario histórico en lo social y que este miércoles fue bloqueado por las fuerzas conservadoras".

Anova, en un comunicado con críticas hacia Pedro Sánchez y su gobierno, respalda la postura de los diputados que respaldaron las cuentas, si bien matizan que este miércoles "no se votaban los presupuestos, sino las enmiendas a la totalidad" presentas por PP, CS, ERC y PDCAT.

Además, encuadra la decisión de facilitar la aprobación de los PGE en la apuesta por "frenar el avance de la extrema derecha" y, al igual que EU y Podemos, recuerda que los diputados de En Marea fueron electos bajo la fórmula de coalición. "Estamos delante de una cuestión que no tiene que ver con partidas presupuestarias, sino sumar en clave antifascista para frenar esta locura", dice el comunicado del partido que cofundó Xosé Manuel Beiras y hoy encabeza Antón Sánchez.

Esquerda Unida también subraya el modelo de coalición empleado en 2016 y niega legitimidad a la dirección de En Marea para marcar las líneas políticas de los diputados electos bajo esa marca. "El acuerdo de coalición deja claro y meridiano que las cuestiones políticas se dirimen en estos ámbitos y no en ningún otro. En Marea como partido instrumental no existía en aquella altura ni es un ámbito de su competencia los acuerdos suscritos por formaciones políticas preexistentes", incide EU, organización liderada por la diputada Eva Solla.

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