Viñedo invernal
Viñedo en invierno. PXHERE

Vamos a empezar esta serie de artículos para seguir la vida de un viñedo durante los doce meses del año. Es una buena forma de conocer y comprender mejor el admirable trabajo de tantos viñadores que trabajan a pie de viña y de bodega para conseguir convertir una simple fruta como la uva en algo tan complejo como puede llegar a ser cualquier vino de calidad.

Lo primero que hay que recordar es que la agricultura no es una ciencia exacta, y el trabajo en el viñedo varía en función del año, la situación, la zona y bastantes variables más, por lo que puede que, aunque las tareas siempre van en el mismo orden, varíen en su calendario.

Teniendo esto en cuenta, podemos decir que el invierno es la estación en la que la viña, después de la vendimia y del paso del otoño, inicia su descanso retirando la savia y es la época en que el viñador debe preparar las plantas y el terreno para la próxima temporada. El cuidado invernal se inicia con la poda que puede empezar en diciembre y extenderse hasta el mes de febrero en función de la climatología sin olvidar que febrero es también el mes del abonado y de los herbicidas.

La poda

La poda es uno de los trabajos más importantes del viñedo y consiste en eliminar sarmientos del año anterior y algunas partes de madera vieja de la cepa con el fin de dejar el número deseado de yemas de las que brotarán los racimos. Siempre hay que realizarla cuando las cepas están en estado de reposo invernal y no circula la savia (aunque en ocasiones es necesaria una segunda poda, llamada poda en verde, de la que hablaremos en primavera), buscando a ser posible un día seco y soleado para minimizar los daños que pudiera sufrir la planta.

Errores en la poda

La cantidad de producción de una cepa se controla a través de la poda, de modo que el vigor de la planta esté equilibrado con la producción deseada; cuando en la poda se dejan muchas yemas, la cepa tendrá una sobreproducción que afectará a la calidad de la uva. Por el contrario, si el viñador se excede en la poda puede llegar a matar la producción de la planta.

En este vídeo pueden ver algunos de los errores más comunes en la poda de un viñedo:

 

Abonado

Con posterioridad a la poda se realizan las labores de preparación del terreno, procediendo al abonado y a la aplicación de herbicidas, aunque el uso de estos herbicidas no está permitido en el cultivo ecológico de la vid.

Al igual que la poda, no hay una norma estándar para el abonado y depende de muchos factores, aunque lo más importante es el analizar las condiciones climáticas de la zona, el tipo de terreno y el estado de conservación del terreno y de las plantas, sin olvidar una regla básica que dice que cuanto más saludable esté la planta mejor puede asimilar el abono.

Una vez realizadas estas tareas, ya estará el viñedo preparado para la entrada de la primavera

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