Bragulat
La mujer de Turull junto a los abogados Jordi Pina y Francesc Homs. ACN

Blanca Bragulat, la mujer de Jordi Turull, ha constatado este miércoles que parar la vista por unas elecciones generales sería "la última prueba" que este es un "juicio político".

"No sé si serán valientes para hacer esto", ha añadido en declaraciones a Catalunya Ràdio, donde ha constatado que es "imposible" que el juicio dure tres meses.

Bragulat, que ha reconocido que fue "impactante" ver a "todo un gobierno allá sentado", también ha aprovechado para criticar que la representante de la abogacía del Estado, Rosa María Seoane, hiciera "muecas" durante la vista. Fue una "falta de respeto hacia las defensas y las personas que estamos allá, no pueden ir tirando comentarios o muecas", ha recriminado.

Sobre los problemas que tuvieron para entrar, la mujer de Raül Romeva, Diana Riba, ha apuntado que "la sensación es que no tenían ganas" de dejarlos entrar, porque otra gente iba pasando y a los familiares los decían que no, que el aforo estaba completo. Una vez adentro ya fue más fácil, porque la policía tenía la lista de acreditados.

También ha explicado que vivieron algún momento tenso con simpatizantes de Vox, que increparon "de malas maneras" a la mujer de Jordi Cuixart porque iba de amarillo. En un receso arreglaron las cosas.

Las dos mujeres de los presos han explicado que será muy duro para ellos llevar este juicio desde la prisión, con los horarios que comporta, pero han asegurado que de momento "están fuertes". "Afrontar un juicio en prisión es una majadería, una vulneración más", ha añadido Orilla.

En cuanto a la fotografía donde aparece el presidente de la Generalitat, Quim Torra, saludando a los encausados, las dos han sacado hierro al hecho de que Oriol Junqueras no se girara en aquel momento, y han remarcado que este no fue el único momento en que se vieron. "Es casual que unos se giren y otros no", ha dicho Orilla.

Consulta aquí más noticias de Barcelona.