La profesora de Sociología y Antropología de la ULL Esther Torrado, que ha presentado este martes el informe ante la comisión de Gobernación del Parlamento de Canarias, ha dicho que las mujeres y niñas en riesgo de vulnerabilidad social son las que tienen más posibilidades de ser captadas para un fenómeno cuya presencia en la calle ya es "anecdótica", debido a la "diversficación" de la oferta con clubes, pisos o incluso a través de internet.

El estudio ha durado dos años y ha contado con casi 1.700 encuestas y la colaboración de profesionales cercanos a las actividad.

Así, el perfil habitual de las prostitutas en el archipiélago es una mujer en situación económica precaria con hijos y familiares a su cargo, de escasa formación académica y que en el caso de las extranjeras, deben enviar remesas de dinero a su país.

Casi todas son víctimas de violencia de género y muchas han sufrido casos de abuso y acoso sexual durante su infancia.

Torrado ha apuntado que la prostitución "ha mutado" y se parece poco a la que se ejercía en los años 70 y 80, pues predominan las redes y tratas internacionales, que controlan el segundo negocio más económico del mundo a través de la "mercantilización" del cuerpo de la mujer.

El estudio describe la "alta movilidad" de la actividad en las islas dado que los demandantes necesitan "variedad y precios bajos", de ahí que las 'mafias' traten de cambiar con frecuencia la oferta, destacándose también una "alta demanda" en las islas de La Palma, La Gomera y El Hierro, que se resuelve con 'envíos' desde Tenerife y Gran Canaria.

Los demandantes de prostitución tiene un perfil "muy variado" desde el punto de vista ideológico, social y por edad, y en general, justifican la prostitución como un "servicio necesario", de ahí que la actividad esté "banalizada y minimizada", pues no hay "empatía" y se entiende que la prostitución es una actividad "mercantilizada, de ocio, como ir a comprar unos vaqueros o unos zapatos".

LA PORNOGRAFÍA, "ANTESALA" DEL CONSUMO

En esa línea, la ULL avisa del "inicio temprano" de los jóvenes en la pornografía como "antesala" al consumo de prostitución, y lo hacen a través de internet y dispositivos móviles, y a partir de ahí acuden a la prostitución para "representar las fantasías pornográficas".

Torrado ha advertido de que en los jóvenes "no ha habido" educación afectivo-sexual y han accedido a la tecnología "de forma feroz", lo que ha "pillado desprevenidos" a padres y educadores.

Según el estudio, las prostitutas "desconfían" de las administraciones porque "temen" que les puedan quitar la custodia de sus hijas y prefieren ser atendidas por las ONG.