Errores que los conductores noveles (y también senior) cometen al repostar
Fumar no es la única prohibición de las estaciones de estacionamiento, también lo son encender las luces y usar el móvil. Freepik

Repostar en una gasolinera forma parte de la rutina de cualquier conductor y, a priori, es una tarea sin complicaciones que asegura el buen funcionamiento del vehículo. Así, con abrir y llenar el depósito y después acercarse a pagar al mostrador o el cajero, la operación estará completada con éxito. Pero, ¿estamos convencidos de que todos los pasos que damos en una gasolinera son seguros y adecuados?


Cómo repostar sin cometer errores de principiante

  • La posición del coche importa. Cuántas veces ocurre que, al bajarse del coche para coger la manguera del surtidor, nos damos cuenta que el depósito está justo en el otro lado, por lo que hay que tensar el tubo para dar la vuelta al culo del vehículo. Con esta acción, además de molestar a otros usuarios de la gasolinera (habrá que hacer mil maniobras para llegar a repostar y tardar más del tiempo normal), se puede perder el control de la manguera y verter combustible.
  • El tipo de carburante. Aunque parece lógico repostar con el combustible pertinente, con la puesta en vigor de las nuevas etiquetas es fácil confundirse de carburante y echar el equivocado en el depósito. ¿El resultado? Una avería muy seria si se llega a arrancar el motor. Por eso, lo más recomendable es marcar el exterior del coche con una pegatina que nos ayude a cerciorarnos del combustible que hay que echar.
  • El motor apagado. A muchos les parecerá una obviedad, pero el contacto eléctrico puede ocasionar un incendio de grandes dimensiones en las estaciones de servicio. Así, nada más colocarse junto al depósito correspondiente hay que asegurarse que, tanto el motor como las luces están apagados. La radio, sin embargo, puede permanecer activa, pero, lo más recomendable es bajar el volumen para no molestar al resto de usuarios o trabajadores de la gasolinera.
  • Sin humos ni aparatos eléctricos. Si bien es cierto que la prohibición de fumar, por el peligro que conlleva para todos los que se encuentren en la estación de servicio, es respetada por la amplia mayoría, la del teléfono móvil apagado no tiene tanta aceptación. Y es que no solo puede provocar un desafortunado e improbable chispazo, puede llevar al usuario a despistes que puedan acabar en un atropello o un golpe importante.