Las empresas concesionarias del 061 aseguran que no han bajado el 10% a los trabajadores del sector y esperan conocer la dotación del nuevo concurso.

En una nota de prensa, la Federación Gallega de Empresarios de Ambulancias (Fegam) afirma que no puede negociar un nuevo convenio colectivo con los representantes de los trabajadores debido a "dos importantes condicionantes".

Así, cita en primer lugar que la Fundación Pública 061 "ya ha anunciado un nuevo concurso, pero no así la dotación del mismo, lo que imposibilita que los empresarios sepan con qué presupuesto cuentan para negociar con los trabajadores la subida que demandan (de hasta un 30% en cómputo global)".

En este sentido, señalan que "patronal y sindicatos coinciden en que el concurso es deficitario, hecho éste que ha llevado a los empresarios, con más de cinco millones de pérdidas anuales en su conjunto, a presentar el pasado mes de diciembre su renuncia al contrato vigente".

En segundo término, se refieren a que "al tratarse de un concurso público, pueden optar a los lotes empresas que ahora mismo no son las adjudicatarias de los mismos". "Y aunque no es ilegal que sean los empresarios actuales los que negocien, la Fegam considera poco correcto cerrar un aumento salarial para los próximos años, sin contar con los nuevos presupuestos", incide.

Subraya que su objetivo es "firmar un convenio que se pueda cumplir en el futuro por parte de la patronal".

Por otra parte, indican que la Xunta hablaba "de la decisión de los empresarios de bajar un 10% el salario a los trabajadores" y aseguran que es "una acusación totalmente falsa".

"La realidad es que a ninguno de los trabajadores se le ha bajado el 10% y no han sufrido ningún recorte en sus nóminas, a pesar de la situación económica en la que se encuentran muchas de las empresas que forman parte de la Federación Gallega de Empresarios de Ambulancias", aseveran.

En su escrito de renuncia y en las diferentes reuniones mantenidas con el Ejecutivo gallego, los empresarios de ambulancias demandan que los contratos del servicio de transporte sanitario urgente "se adecuen al coste real del servicio que se está prestando".

Al respecto, advierten de que "todos los estudios económicos realizados por empresas independientes determinaron, tomando como referencia el precio fijado en el último concurso público para los diferentes lotes del 061, que en la mayoría de los contratos se abona por ambulancia adscrita al 061 unos 240.000 euros anuales".

"Con la aplicación del convenio colectivo en vigor en la comunidad gallega, y sólo teniendo en cuenta el tema salarial, el coste medio de cada ambulancia asciende a 280.000 euros", dicen.

"Una diferencia significativa a la que habría que añadir otros importantes gastos puntuales como la compra de vehículos, el cambio de color de las luces para cumplir con la nueva normativas y jurisprudencia laborales, y fijos como carburantes, autopistas y seguros, entre otros", concluyen.

SABOTAJES

A mayores, avisan de que "a la difícil situación económica que atraviesan los empresarios, se une ahora el coste que supone para todos ellos el arreglo o sustitución de las ambulancias que han sido saboteadas en los últimos días".

Los incidentes de este sábado tuvieron lugar en Vigo y Baixo Miño y según explican consistieron en manipulación del depósito de carburante, mientras que en Cangas, Silleda y Muros "aparecieron varias ambulanciascon todas sus ruedas pinchadas".

"Las empresas están haciendo un gran esfuerzo para cumplir sus compromisos con la ciudadanía, a través del contrato que tiene firmado con el FPUSG 061, sin que las fuerzas del orden público hayan podido hasta la fecha garantizar el servicio sin incidentes", sentencian.

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