Kiko Rivera ha celebrado este sábado su 35 cumpleaños junto a Irene Rosales, su pareja, en la casa de Guadalix de la Sierra, donde ambos patrticipan en la primera edición de GH Dúo.

Una edición donde Kiko Rivera se ha abierto al público y ha hecho algunas de sus confesiones más personales y sonadas que se le recuerdan. Una de ellas, su adicción a las drogas en el pasado y los muchos problemas económicos que esto le supuso.

Durante esa misma confesión, aprovechó para agradecerle a su mujer todo lo que había hecho por él: "Fue mi mujer gracias a la que aprendí a disfrutar de la vida y la que se puso firme y me enderezó". "Hace un año y medio que soy una persona limpia. Me costó lo más grande. Hoy en día sigo con mi tratamiento y haciéndome las pruebas para que mi familia pueda comprobar que sigo cumpliendo con lo que debo de hacer", aseguró.

Esto no es sino un aspecto más de los problemas personales por los que ha pasado el hijo de Isabel Pantoja, que ha pasado por otros momentos duros en su vida recientemente: la depresión que le obilgó a retirarse de los escenarios, la imposibilidad de pagar la fianza de su madre por las deudas que había contraído o el aborto natural sufrido por Irene Rosales en sus primeras semanas de embarazo.

Llega a los 35 años intentando dejar atrás esos malos episodios de su vida y mostrando con orgullo que ahora es una persona nueva como podemos ver en las fotos de su espectacular cambio físico publicadas en sus redes sociales.