Miriam González y Nick Clegg
Mirian González y Nick Clegg, en una imagen de archivo. GTRES

El pasado mes de enero se conoció el millonario fichaje del ex viceprimer ministro británico, Nick Clegg, por Facebook. La esposa de Clegg es la abogada española Miriam González Durántez, nacida en Olmedo (Valladolid). Desde su traslado a California, González ha compartido en Instagram fotos en las que muestra sus nuevas experiencias en Estados Unidos y el choque cultural que está viviendo. La prensa inglesa ha recogido estas historias y la ha acusado de "quejica", lo que ha provocado una airada respuesta de la jurista española.

"¿Recordáis mi publicación de ayer (viernes) con el correo electrónico de un periodista del Mirror, muy simpático, que me decía que él mismo había vivido una experiencia similar en Estados Unidos? Pues esto es en lo que se ha convertido: una pieza llena de insinuaciones sobre 'cómo se atreve una millonaria a quejarse' y una historia sobre cómo mi vida se ha convertido en 'una especie de pesadilla'. Esto es por supuesto irrelevante, pero es buen ejemplo para que veáis cómo funcionan los medios de comunicación británicos: toman una historia cualquiera... añaden insinuaciones... y resentimiento... y odio... lo agitan un poco... ¡y ya tienen lista una pieza de fake news (noticias falsas)!", dijo González en Instagram.

"La mayoría de las personas a las que se dirigen no se atreven a hablar porque temen que sea una lucha desequilibrada. Algunos de nosotros lo haceos porque no nos puede importar menos. Pero no fueron las redes sociales las que inventaron las noticias falsas, no fue Rusia, ni siquiera fueron los partidarios de Trump... las fake news fueron inventadas por algunos medios tradicionales hace muchos años, y lamentablemente algunos lo siguen haciendo", concluyó González.

El Mirror titulaba así su información: "La mujer de Nick Clegg se queja de su nueva vida después de que él acepte un empleo en Facebook de 15 millones de libras al año". En la noticia, explicaban cómo la pareja se ha trasladado a una casa de 7 millones de libras en Silicon Valley, California. Añadían que algunas de las quejas de Miriam González se centraban en la compleja burocracia que ha tenido que resolver al llegar a Estados Unidos, que en los formularios de inmigración llamen 'aliens' a los extranjeros, que se venda preparado de tortilla de patatas en bote o el mal tiempo que les hizo al llegar.